El encuentro será el lunes 9 de noviembre en el Campus Puerto Madero de la UCA. Antes, Gerardo Martínez y Cristian Jerónimo serán recibidos este sábado por el Pontífice en el Vaticano y le anticiparán la situación laboral y social de la Argentina. La interna cegetista ya genera expectativas sobre quiénes integrarán la delegación.
La esperada reunión entre el papa León XIV y la Confederación General del Trabajo (CGT) durante la visita del Pontífice a la Argentina ya tiene fecha y lugar: será el lunes 9 de noviembre en el Campus Puerto Madero de la Universidad Católica Argentina (UCA). El encuentro incluirá también a representantes del empresariado y de los movimientos sociales.
La confirmación se produce mientras una delegación integrada por dirigentes sindicales, empresarios y referentes de organizaciones sociales participa en Roma del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti. En ese marco, los dirigentes cegetistas Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, y Cristian Jerónimo, uno de los cotitulares de la CGT, serán recibidos este sábado por León XIV en una audiencia privada en el Vaticano.
El encuentro está previsto para las 17, hora argentina, y será una oportunidad para que ambos dirigentes le transmitan al Papa un diagnóstico sobre la situación de los trabajadores argentinos. Entre los principales temas que llevarán a la audiencia aparecen la pérdida de puestos de trabajo, la caída de los ingresos y el creciente endeudamiento de las familias y de las pequeñas y medianas empresas.
La reunión en Roma también servirá para anticipar algunos de los ejes que podrían formar parte del encuentro de noviembre en Buenos Aires. La iniciativa había sido planteada en el marco de la delegación que participa del encuentro Fratelli Tutti y, según fuentes cercanas a Martínez, nunca se ocultó que el contacto con León XIV estaba previsto en ese contexto.
La interna de la CGT y la delegación
La posibilidad de una reunión con el Papa en la Argentina también abrió un nuevo capítulo en la interna de la CGT. La iniciativa atribuida a Martínez, uno de los principales referentes del sector dialoguista de la central obrera, generó malestar entre algunos dirigentes que consideran que quedaron relegados en el vínculo con el Vaticano.
La eventual composición de la delegación que participará del encuentro en la UCA promete convertirse en otro foco de discusión. Desde la organización de la visita papal solicitaron que la representación sindical no sea demasiado numerosa, una condición que adquiere particular relevancia en una central obrera atravesada por una disputa permanente por los espacios de representación.
La expectativa está puesta ahora en cómo se definirá la nómina de dirigentes que acompañarán a los tres cotitulares de la CGT. Algunos sectores que cuestionan el sistema de toma de decisiones de la central —al considerar que las definiciones quedan concentradas en “8 o 10 dirigentes”— pretenden que la participación en el encuentro con León XIV sea discutida por el Consejo Directivo, integrado por 50 miembros.
Mientras tanto, el encuentro con el Pontífice será uno de los temas centrales de la reunión que la próxima semana mantendrá Jorge Sola, otro de los cotitulares de la CGT, con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), **Marcelo Colombo*. Ambos tienen a su cargo la coordinación, desde la Argentina, de los detalles de la agenda local de León XIV.
Gerardo Martínez y el desafío de la inteligencia artificial
Durante su participación en el IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti, Gerardo Martínez también puso el foco en uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el mundo laboral: el avance de la inteligencia artificial.
El titular de la UOCRA y miembro del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en representación del sector trabajador planteó la necesidad de construir un nuevo contrato social que involucre a trabajadores, empresarios y Estados frente a las transformaciones tecnológicas y las desigualdades.
Martínez sostuvo que el debate ya no pasa por discutir si la inteligencia artificial llegará al mundo del trabajo, sino por definir de qué manera será incorporada y quiénes participarán de las decisiones. “No queremos discutir si la inteligencia artificial va a llegar. Ya llegó”, afirmó. Y agregó: “Queremos discutir cómo la incorporamos, quién participa de las decisiones y cómo distribuimos los beneficios que genera”.
En ese sentido, el dirigente sindical rechazó una posición de resistencia frente al avance tecnológico y propuso que las organizaciones de trabajadores intervengan en las decisiones vinculadas con su implementación. “Desde el movimiento sindical no debemos pararnos frente a la inteligencia artificial para detenerla”, sostuvo, sino que “tenemos que sentarnos en la mesa donde se decide cómo se incorpora”.
Martínez planteó además que la incorporación de nuevas tecnologías debería estar acompañada por un nuevo acuerdo entre capital, trabajo y Estado, que contemple la inteligencia artificial dentro de la negociación colectiva, garantice capacitación y reconversión laboral, preserve la intervención humana en las decisiones que afecten a los trabajadores y permita que parte del incremento de productividad derivado de la tecnología se traduzca en mejores empleos, mayores ingresos y mejores condiciones de vida.
Para el dirigente, el desafío consiste en que la transformación tecnológica quede vinculada con el desarrollo humano y no se limite a una cuestión de productividad: “El futuro del trabajo no puede decidirlo solamente un algoritmo”, sostuvo






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