Salarios formales vuelven a perder contra la inflación y profundizan el ajuste sobre los ingresos

Salarios formales vuelven a perder contra la inflación y profundizan el ajuste sobre los ingresos

Los trabajadores registrados atraviesan un nuevo deterioro de su poder adquisitivo. En noviembre de 2025, el Índice de Salarios del INDEC mostró un incremento mensual promedio del 1,8%, muy por debajo del avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que trepó al 2,5%. La diferencia de 0,7 puntos porcentuales marcó la tercera caída consecutiva de los sueldos frente a la inflación.

 

El retroceso no impactó de manera homogénea. En el sector privado registrado, los salarios subieron 2,1%, quedando 0,4 puntos por debajo del IPC y exhibiendo una resistencia relativa mayor. En cambio, el sector público fue el más golpeado: los ingresos estatales crecieron apenas 1,2% en promedio, con subas del 1,3% a nivel nacional y del 1,1% en las provincias.

Según el informe oficial, los asalariados no registrados registraron una variación del 1,7%. Sin embargo, este dato tiene un rezago estadístico y corresponde a meses previos, por lo que no refleja con precisión la evolución real de los ingresos informales durante noviembre.

Paritarias condicionadas y pérdida real de ingresos

El escenario se ve agravado por la política oficial en materia salarial. La Secretaría de Trabajo mantiene una postura restrictiva al no homologar acuerdos paritarios que superen la pauta fijada por el Ministerio de Economía. Este mecanismo funciona como un techo implícito a las negociaciones colectivas y obliga a sindicatos y empresas a revisar o desdoblar aumentos, trasladando el peso del ajuste antiinflacionario directamente a los salarios.

De esta forma, la posibilidad de una recomposición real de los ingresos queda limitada, incluso en sectores con mayor capacidad de negociación, consolidando un esquema en el que la inflación corre sistemáticamente por delante de los sueldos formales.

Balance anual: una mejora aparente que no alcanza a los registrados

En el acumulado de enero a noviembre de 2025, el índice general de salarios muestra una suba del 36,0%, por encima del 27,9% que acumuló el IPC en el mismo período. No obstante, al desagregar los datos, la situación de los trabajadores formales resulta menos favorable: los salarios registrados promedian incrementos cercanos al 26%, lo que implica una pérdida real en términos de poder de compra para la mayoría de quienes realizan aportes al sistema.

El contexto laboral refuerza las señales de alarma. El crecimiento del empleo se explica principalmente por el aumento del cuentapropismo y la informalidad, mientras que los puestos registrados permanecen estancados, con leves caídas en el sector privado y expansiones moderadas en el ámbito público.

Con aumentos mensuales que no logran seguir el ritmo de los precios y con paritarias condicionadas por la política oficial, el ajuste sobre los ingresos formales avanza de manera sostenida. La erosión del salario real se profundiza sin estridencias, pero con consecuencias directas sobre el consumo y sobre cualquier expectativa de recuperación duradera para los trabajadores argentinos.

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