"La respuesta es contundentemente positiva; vamos a poder afrontarlo. Este esquema de cláusula gatillo, o aplicación automática, funciona en contextos de economía de alta inflación pero declinante", decía ante La Tecla la semana pasada el ministro de Economía, Hernán Lacunza.
"Se necesita un termómetro confiable, creíble, un INDEC creíble. Por eso se puede hacer ahora y no antes. Esto es lo que pasa ahora en el país. Y eso hace que pongamos ese piso y dejemos la contingencia de techo abierto a la inflación. Confiamos en poder cumplir porque estamos calzados", agregaba.
Instantes antes, este medio preguntaba: ¿Están seguros de que esta cláusula, en caso de que la inflación se vaya para arriba, no puede llegar a ser un gran problema financiero? ¿Van a poder afrontar el tema si esto sucede?".
¿Por qué la referencia? La cláusula gatillo finalmente hace su debut tendrá su debut: el gobierno tendrá que pagar a los estatales 1,8 puntos porcentuales extra de lo pactado en diciembre, cuando se cerró la paritaria con algunos gremios provinciales.
El número, según El Cronista, surge de la diferencia entre el 4,5% que habían acordado como máximo que tenía que ser la inflación por trimestre, sin que se disparara la cláusula gatillo, y el 6,3% de IPC relevado por el Indec entre enero y marzo.
Así las cosas, fuentes dde Economía confirmaron que se "liquidará con el sueldo del abril, y retroactivo a marzo, un 1,8 adicional en los salarios de más de 270.000 empleados, pertenecientes a 15 convenios sindicales y fuerzas de seguridad. Este aumento corresponde al primer ajuste trimestral de los acuerdos paritarios alcanzados este año".
Y agregaron que "se realiza automáticamente gracias a la activación de una cláusula gatillo que evita que los empleados de la provincia pierdan poder adquisitivo por efecto de la inflación".
Si bien actualizar los salarios este 1,8 punto porcentual implicará un gasto más elevado en concepto de remuneraciones, desde el gobierno bonaerense aseguran que "la mayor erogación por la cláusula gatillo a causa de una inflación superior a la esperada se compensa con el aumento paralelo de la recaudación", por lo que el efecto final sería neutro.
Vale destacar que el INDEC difundió ayer que la inflación de marzo fue de 2,4%. De esta manera, en el trimestre terminó en 6,3% (tras haberse registrado incrementos de precios mensuales de 1,3% en enero y de 2,5% en febrero).
Volviendo a las declaraciones de Lacunza ante La Tecla, el uno de las finanzas dijo que "si la inflación llega a ser superior al rango del Banco Central, que va del 12 al 17 por ciento, la recaudación también va a aumentar. Si la inflación llega a 20, la recaudación va a aumentar en igual ritmo.
"No hay un descalce de las cuentas públicas. Nunca vamos a comprometer lo que no podamos cumplir. Cuando discutimos esto con los estatales en el mes de diciembre, lo entendieron, y no son dirigentes gremiales oficialistas, precisamente. Entendieron que el sistema era saludable para sus afiliados", añadía.

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