Trabajadores de GPS, la principal empresa tercerizada que presta servicios para Aerolíneas Argentinas, se declararon en estado de alerta y movilización ante lo que denuncian como una reducción progresiva de tareas de control de carga y descarga de las aeronaves. La Comisión Interna advirtió que el cambio operativo podría derivar en “cientos de despidos” y anticipó nuevas medidas en defensa de los puestos de trabajo.
Según la representación gremial, Aerolíneas Argentinas comenzó a quitar paulatinamente controles que actualmente realizan empleados de GPS sobre la carga y descarga en las bodegas. Los trabajadores sostienen que la modificación no sólo amenaza la continuidad de puestos laborales, sino que podría afectar los controles sobre equipajes y cargas. Por el momento, no se conoció una comunicación oficial de Aerolíneas Argentinas o GPS que confirme el alcance de los cambios ni la cantidad de empleos eventualmente afectados.
GPS presta servicios operativos y de asistencia en tierra para la compañía aérea estatal en Aeroparque, Ezeiza y otras terminales del país. Entre las tareas que realizan sus trabajadores se encuentran la carga y descarga de equipajes, control de cargas, asistencia a pasajeros y diferentes funciones operativas en pista.
La denuncia por posibles despidos no aparece de manera aislada. Desde agosto, trabajadores de la tercerizada vienen protagonizando protestas por cesantías y condiciones laborales. ATE también intervino en el conflicto y ya había advertido semanas atrás sobre el temor de los empleados a una nueva ola de despidos y recortes en GPS.
Uno de los puntos centrales del conflicto es el despido de Luciano Corradi, delegado de los trabajadores de GPS con 15 años de antigüedad. La Comisión Interna reclama su reincorporación y sostiene que la desvinculación estuvo relacionada con su actividad sindical. Corradi también participó de las protestas contra la privatización de Aerolíneas Argentinas.
ATE calificó el despido como arbitrario y sostuvo que Corradi contaba con tutela sindical. El propio delegado denunció públicamente que su desvinculación buscaba debilitar la organización de los trabajadores para avanzar posteriormente con una reducción de personal. GPS no difundió hasta el momento una explicación pública detallada que permita contrastar esas acusaciones.
El conflicto llegó también al Congreso. A comienzos de septiembre se presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de resolución para expresar el rechazo al despido de Corradi y abordar la situación de los trabajadores de la tercerizada. La iniciativa fue girada a la Comisión de Legislación del Trabajo.
Durante las últimas semanas, los empleados realizaron distintas protestas en Aeroparque. Una de ellas, el 14 de agosto, provocó demoras en el sector de check-in de Aerolíneas Argentinas, mientras que a comienzos de septiembre Corradi volvió a advertir públicamente sobre la posibilidad de despidos masivos.
Los trabajadores también vienen reclamando mejoras en las condiciones laborales. Entre las denuncias realizadas ante ATE señalaron que en algunos aeropuertos más de 650 empleados compartirían una sala de descanso diseñada para unas 50 personas y reclamaron equipamiento adecuado para quienes realizan tareas a la intemperie.
La nueva denuncia eleva ahora la tensión porque incorpora la posibilidad de una modificación de las tareas que GPS realiza para Aerolíneas Argentinas. La Comisión Interna vincula esa reorganización con una eventual reducción de personal y sostiene que la eliminación de controles constituye además un riesgo operativo. Esta última afirmación corresponde a los trabajadores y todavía no pudo ser corroborada de manera independiente.
Ante ese escenario, los tercerizados se declararon en alerta y movilización y anticiparon que en los próximos días anunciarán nuevas acciones. El reclamo combina tres ejes: preservar los puestos de trabajo, mantener las tareas de control que actualmente desarrolla el personal de GPS y conseguir la reincorporación de Luciano Corradi.
Comentá la nota