La organización sindical que lidera Sergio Sasia encabezó una nueva acción solidaria para acompañar a miles de damnificados por el temporal en el norte del país.
En medio de la brutal emergencia que atraviesa la provincia de Tucumán por las fuertes inundaciones, la Unión Ferroviaria volvió a desplegar una acción solidaria en apoyo a las familias afectadas. A través de la recolección de donaciones y su traslado mediante el Tren Solidario, el gremio puso en marcha un operativo para asistir a las zonas más golpeadas.
La iniciativa fue impulsada por la organización Rieles y contó con la participación activa de la Secretaría de Acción Social y la Juventud Nacional del sindicato, que coordinaron la recepción, clasificación y carga de los insumos que serán enviados al norte argentino. La supervisión de la carga y la cruzada tuvo a Sergio Luciano Sasia como cabeza central.

Desde la UF destacaron que se trata de un “gesto colectivo” que refleja el compromiso del movimiento ferroviario con quienes atraviesan situaciones críticas, en un contexto donde miles de familias tucumanas aún intentan recomponerse tras el impacto del temporal.
El operativo solidario se suma a otras acciones desplegadas en distintos puntos del país ante emergencias climáticas, reafirmando el rol histórico de los trabajadores organizados en la contención social y la asistencia directa en momentos de crisis.

El temporal dejó un escenario de destrucción extendido en distintos puntos de la provincia, con viviendas completamente anegadas, caminos rurales intransitables y campos productivos bajo agua. En localidades como La Madrid, una de las más afectadas, miles de personas debieron abandonar sus hogares y se registraron daños severos en infraestructura básica, incluyendo rutas, redes de agua y servicios esenciales. En total, se estima que más de 15.000 vecinos fueron evacuados en el pico de la emergencia, mientras que la crecida de ríos y canales desbordados profundizó el impacto en zonas urbanas y rurales.
El impacto social es profundo y todavía persiste pese al descenso del agua: familias que lo perdieron todo, hogares destruidos o inhabitables y comunidades enteras aisladas durante días. En muchos casos, los damnificados dependen de la asistencia estatal y de organizaciones para acceder a alimentos, agua potable y elementos básicos, mientras avanzan lentamente las tareas de limpieza y reconstrucción. La situación expone no solo la vulnerabilidad estructural de amplios sectores, sino también el peso que tienen estas catástrofes en el entramado social y laboral de la provincia, afectando tanto la vida cotidiana como las economías regionales.

Comentá la nota