Uber anunció el despido de alrededor de 3.300 trabajadores, equivalentes al 10% de su plantilla global, en la mayor reducción de personal de la compañía desde la pandemia. La reestructuración contrasta con los últimos resultados financieros de la plataforma, que cerró el segundo trimestre de 2026 con una ganancia neta de US$2.394 millones y un crecimiento del 12% en sus ingresos.
La compañía explicó que el ajuste busca reducir niveles jerárquicos, simplificar la estructura interna y liberar recursos para invertir en sus negocios de transporte, entregas y, especialmente, vehículos autónomos. El CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, comunicó la decisión a los empleados este miércoles y sostuvo que el crecimiento de los últimos años generó una organización con mayor complejidad y dificultades para acelerar la toma de decisiones.
Los recortes alcanzarán tanto a puestos gerenciales como a otros empleados. Como parte de la reorganización, Uber prevé reducir en un 20% la cantidad de managers, aunque una parte de ellos continuará trabajando en la empresa en funciones sin personal a cargo. También disminuirá a la mitad la cantidad de pequeños equipos integrados por apenas uno o dos trabajadores y avanzará en la fusión de diferentes áreas.
La empresa tenía alrededor de 34.000 empleados en todo el mundo al cierre de 2025, según su reporte anual citado por Reuters. Los 3.300 puestos alcanzados por la reestructuración representan aproximadamente uno de cada diez empleos de la compañía.
La reducción se produce mientras Uber atraviesa un período de expansión de su actividad. En el segundo trimestre, la compañía obtuvo ingresos por US$14.191 millones, un 12% más que un año atrás, mientras que las reservas brutas alcanzaron los US$58.022 millones, con una mejora interanual del 24%.
También aumentó considerablemente la utilización de la plataforma. Entre abril y junio se realizaron 3.867 millones de viajes, un 18% más que durante el mismo período de 2025, mientras que los usuarios activos mensuales crecieron un 16%, hasta alcanzar los 208 millones.
El beneficio neto llegó a US$2.394 millones, un 77% superior al registrado un año antes. Sin embargo, una parte importante de ese resultado —US$1.600 millones antes de impuestos— correspondió a la revaluación de las participaciones accionarias que posee Uber en otras compañías. El resultado operativo, que permite observar con mayor precisión el desempeño del negocio, también creció: aumentó un 30% y alcanzó los US$1.890 millones.
Otro indicador destacado es la generación de efectivo. Uber informó que su flujo de caja libre acumulado durante los últimos doce meses superó por primera vez los US$10.000 millones, situación que la propia compañía señaló que le proporciona capacidad para realizar nuevas inversiones y operaciones estratégicas.
Una de las prioridades será el desarrollo del transporte autónomo. Uber busca posicionarse frente al avance de los robotaxis y viene destinando recursos y cerrando acuerdos para integrar vehículos sin conductor a su plataforma. Reuters señaló que la creciente competencia en ese segmento es uno de los factores que explican la reorganización.
Khosrowshahi, sin embargo, no atribuyó los 3.300 despidos a la inteligencia artificial, a diferencia de otras empresas tecnológicas que justificaron reducciones de personal por las eficiencias generadas mediante automatización.
El ajuste plantea así un contraste significativo desde la perspectiva laboral: Uber recortará alrededor del 10% de sus empleados en momentos en que aumenta la cantidad de usuarios y viajes, mejora sus ingresos y mantiene resultados operativos positivos. La compañía sostiene que la reducción permitirá simplificar su estructura y liberar recursos para nuevas inversiones; para 3.300 trabajadores, esa transformación implicará la pérdida de sus puestos de trabajo
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