Gobierno y privados inician la puja por el bono de fin de año

Gobierno y privados inician la puja por el bono de fin de año

Negociaciones para atenuar el conflicto social

El Gobierno otorgará un bono de fin de año a jubilados que reciben el haber mínimo y a los beneficiarios de planes sociales. La decisión ya está tomada. La exención del impuesto a las Ganancias en el aguinaldo también es una realidad. Mauricio Macri ya había tomado una decisión idéntica en los primeros días de su gestión. En esa oportunidad, fue contra su voluntad; tres días antes de asumir pretendía cobrar el impuesto. Ahora, se conforma con no alterar su meta de déficit fiscal para éste y el próximo año, luego de haber entregado bonificaciones de 500 pesos a los sectores más vulnerables en mayo.

Más allá de estas certezas persisten las dudas luego de la reunión que el jueves encabezó la conducción de la CGT con cinco ministros del Gabinete. “Todavía no hay definiciones ni montos”, advirtió ayer el ministro de Trabajo Jorge Triaca. Al igual que entre los sindicalistas, también hay diferencias entre los colaboradores del Presidente. Mientras algunos sostienen que no hay prácticamente margen para entregar un plus a los estatales, Triaca ayer volvió a abrir la puerta a esa posibilidad, aunque con ambigüedad. “Tenemos que ser muy cuidadosos no solamente de los recursos fiscales, sino también de las provincias y municipios, hay que cuidar los recursos de ellos”, sostuvo en declaraciones a radio Mitre.

En la noche del viernes, en Córdoba, el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay adelantó -sin eufemismos- que el Gobierno haría “un esfuerzo por los salarios más bajos”. En el Ejecutivo son concientes de que si hay una compensación para los estatales nacionales, las exigencias de los empleados municipales y provinciales será del mismo tenor. Y lo mismo ocurrirá con los privados.

Hay en cambio total consenso en que no habrá un bono idéntico para todas las empresas. En la Casa Rosada y en el ministerio de Economía insisten -al igual que los empresarios- en que las paritarias fueron tan disimiles entre sí -en tiempos y números- que sería muy injusto una única solución. “Algunas empresas ya lo incluyeron en sus negociaciones paritarias, otras no tienen margen para hacerlo”, insisten. Una cosa es segura: si hay bono, solo será para los salarios más bajos. Los que paguen Ganancias, deberán darse por satisfechos con la exención.

Cerca del Presidente aseguran que el Gobierno no será el garante de un acuerdo entre los privados y los sindicatos. “A lo sumo, podemos ser convocadores”, señalan en alusión a la mesa que incluirá a gremialistas y empresarios para discutir un plan productivo nacional de mediano y largo plazo y adonde el Gobierno prometió llevar respuestas para el sector sindical. En rigor, el Gobierno hará mucho más. En los próximos días y en distintas reuniones, varios integrantes del Gabinete se entrevistarán con empresarios para acercar posiciones. El Gobierno intentará -como quiere el Presidente y como adelantó Clarín- negociar “sector por sector”. La reunión con el “Grupo de los seis” - que conforman la Unión Industrial, la Sociedad Rural, las Cámaras de Comercio y de la Construcción, la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos Privados- no será esta semana, como había trascendido. El Gobierno busca aflojar voluntades en el uno a uno.

Esta semana algunos industriales habían hablado de un bono de 4 mil pesos -la mitad de un salario mínimo, el viernes ya se hablaba de un promedio de $2 mil. Los sindicalistas más entusiastas hablan de $5 mil. “La negociación va a ser sector por sector o empresa o por empresa. Es importante el diálogo multisectorial”, confirmó José Urtubey de la UIA.

La discusión para modificar la escala de Ganancias quedó para 2017. Fue vital el apoyo de los gobernadores que -convocados por el ministro del Interior- están predispuestos a compartir el costo político en pos de una caja imprescindible. “No podemos ir solos con un tenedor a una pelea por un proyecto que genera $ 100 mil millones de renuncia fiscal”, explicaron allegados a Frigerio.

Héctor Daer, titular del gremio de Sanidad e integrante del triunvirato de la CGT, tienen buen diálogo con la Casa Rosada. Ayer, sin embargo, destacó que la posibilidad del paro “sigue latente”. Añadió además que Prat Gay lo recibiría el lunes, aunque la reunión todavía no figuraba en la agenda del ministro de Hacienda.

A pesar de los reclamos del ala más dura de la CGT -que encabeza Pablo Moyano- en el Gobierno confían en que no habrá paro general. “Ellos (los sindicalistas de la CGT ) están incómodos con el paro. No tienen motivos”, explican antes de enumerar la restitución de las obras sociales comprometidas por el Presidente, el primer año de gestión macrista y el consenso político con los gobernadores en torno a Ganancias.

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