El secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, calificó a Flybondi como “un esquema ponzi” y responsabilizó a la falta de controles estatales por la crisis que mantiene a la aerolínea con la mayoría de sus vuelos suspendidos.
El dirigente sostuvo que la empresa continuó vendiendo pasajes mientras otorgaba licencias a sus pilotos hasta el 30 de septiembre y acumulaba deudas con trabajadores y proveedores. Según denunció, el funcionamiento de la compañía respondió a un modelo “de saqueo” sostenido por la desregulación del sector aerocomercial.
“Nosotros dijimos que esto iba a pasar apenas propusieron el modelo. Avisamos que la desregulación sin control del Estado termina estafando a los usuarios, que es exactamente lo que está pasando”, afirmó Biró en declaraciones a Futuröck.
El titular de APLA explicó que la empresa ofrecía pasajes a precios bajos, pero luego cancelaba los servicios y no devolvía el dinero. “Te pone tarifas ridículas, 50 mil pesos para viajar a Córdoba, por ejemplo, y después no te dan el vuelo, te lo cancelan y no te devuelven la plata”, señaló.
Para Biró, la operatoria se sostenía porque una gran parte de los pasajeros afectados desistía de iniciar reclamos judiciales debido a su costo. “La estafa cuenta con que a los usuarios les sale más caro encarar un reclamo legal que dejarlo pasar”, advirtió.
El dirigente también denunció irregularidades laborales dentro de la compañía y cuestionó el encuadramiento de los empleados en organizaciones sindicales cercanas a las empresas. “Los despiden, les hacen programas de retiros voluntarios, les pagan en cuotas y después no les pagan más”, aseguró.
Biró vinculó el origen del modelo con la política aerocomercial impulsada durante el gobierno de Mauricio Macri y profundizada por la administración de Javier Milei. Según afirmó, el actual Ejecutivo “atacó los mecanismos de control que aún funcionaban” y otorgó protección a empresas vinculadas con capitales estadounidenses.
El sindicalista también lanzó una fuerte advertencia sobre las condiciones operativas y de seguridad. “Si a Flybondi le hacías auditorías, no podría haber volado ni un año desde su nacimiento”, sostuvo.
“Ha sido un milagro que no termine peor. Que haya colapsado porque le debe plata a todos es una buena noticia; por lo menos no tuvimos que lamentar un accidente que estuvo al borde de ocurrir varias veces”, concluyó Biró.



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