La canasta básica familiar ya superó los $1.560.000 y la inflación de julio presiona las paritarias

La canasta básica familiar ya superó los $1.560.000 y la inflación de julio presiona las paritarias

Los datos oficiales sobre la dinámica de precios e ingresos lanzados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) encendieron las alarmas en el mapa sindical argentino. En el mes de julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual del 2,1%, marcando un incremento interanual del 33,8% y un acumulado del 19,3% en los primeros siete meses del año.

 

Sin embargo, el dato que condiciona directamente la agenda de las organizaciones gremiales radica en el costo de las canasta básica y total, donde el ritmo de aumento volvió a sobrepasar al nivel general de inflación, encareciendo el piso de subsistencia para las familias de los trabajadores y presiona a los gremios para romper el techo de las paritarias.

Según el informe técnico de valorización del Gran Buenos Aires, la Canasta Básica Total (CBT), que marca la línea de pobreza, subió un 2,2% en el mes, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece el umbral de la indigencia, tuvo un salto del 2,6%. En términos concretos, un hogar representativo de la familia tipo, conformado por un varón de 35 años, una mujer de 31 años y dos hijos de 6 y 8 años, necesitó reunir $1.564.715,90 para no situarse por debajo de la línea de pobreza.

Para ese mismo núcleo familiar, el umbral de indigencia que mide los requerimientos nutricionales mínimos (CBA) quedó fijado en $708.016,24. En el acumulado interanual, la brecha resulta todavía más profunda: la CBT creció un 36,1% y la alimentaria un 37,4%, ambas por encima del 33,8% reportado por el índice general de inflación.

El desglose interno del informe sobre inflación expone la fuerte presión que ejercen los componentes esenciales en el presupuesto de los trabajadores. Aunque el promedio general del IPC dio 2,1%, la división de Recreación y Cultura se disparó a un 5,0%, impulsada por la estacionalidad de las vacaciones de invierno, seguida por Restaurantes y Hoteles con un 2,8% y Salud con el 2,5%.

Sin embargo, el motor de mayor peso distributivo en las economías familiares sigue estando concentrado en el rubro Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que registró un alza del 2,0% a nivel nacional pero mostró marcadas aceleraciones en subrubros críticos.

Durante julio, las alzas en verduras, tubérculos y legumbres escalaron un 9,0% en el GBA (y hasta un 65,5% en la variación acumulada del año), secundadas por aumentos en productos lácteos y huevos (3,4%), pan y cereales (1,7%) y quesos, donde variedades de consumo popular mostraron saltos mensuales de hasta el 5,2%.

Por fuera del rubro alimentario, los servicios regulados mostraron fuertes subas con el transporte público a la cabeza (5,0% en el GBA y 8,3% en Cuyo), junto a los alquileres que treparon un 3,9% mensual y acumulan un 44,1% en la región metropolitana en lo que va de 2026.

El contraste entre las estadísticas oficiales de la canasta básica y los salarios vigentes presagia una reactivación de los reclamos sindicales para el tramo final del año. La barrera de los $1,56 millones para un grupo familiar de cuatro personas deja en evidencia que numerosos convenios colectivos de trabajo, incluso aquellos que lograron pautas de ajuste mensual de baja intensidad, corren riesgo de quedar subsumidos en los límites de la vulnerabilidad social.

Frente a un acumulado inflacionario del 19,3% en lo que va del año y una pauta alimentaria que ya trepó al 20,1% desde diciembre, las comisiones paritarias de las distintas organizaciones obreras buscarán reconfigurar sus demandas en las revisiones fijadas para el tercer cuatrimestre.

El objetivo central de las dirigencias gremiales apuntará a romper los techos de negociación impuestos por el Gobierno de Javier Milei en las paritarias y garantizar cláusulas de gatillo o sumas fijas no remunerativas que impidan la pérdida de poder adquisitivo, exigiendo que las escalas de los básicos de convenio tomen como punto de partida el costo real de la Canasta Básica Total.

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