En una tensa audiencia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense, el SUTNA acusó a Fate de negarse a buscar una solución a la crisis.
La conciliación obligatoria no avanza en Fate. Tras el intempestivo cierre de la fábrica de neumáticos y los sendos dictados de conciliación obligatoria realizados por los gobiernos nacional y de la provincia de Buenos Aires, las audiencias entre representantes de la empresa y del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA) no generaron, hasta ahora, más que acusaciones cruzadas.
Luego de la última reunión, convocada por el Ministerio de Trabajo bonaerense y que finalizó en la noche del martes, el sindicato de Alejandro Crespo denunció que la empresa se niega a discutir cualquier posibilidad de solución mientras que desde Fate dijeron que no se puede hacer nada mientras la planta esté tomada pero, al mismo tiempo, insistieron en la inviabilidad de cualquier plan.
En el encuentro que tuvo como mediador al subsecretario de Desarrollo Comercial de Buenos Aires, Ariel Aguilar, el SUTNA calificó de «artero e ilegal» el despido de más de 900 trabajadores, la mayoría notificados mientras estaban de vacaciones.
Crespo insistió en la «mala fe» para negociar de la firma de la familia Madanes Quintanilla, y aseguró que Fate está incumpliendo un convenio homologado que garantiza la estabilidad laboral hasta junio de 2026.
«Inviabilidad productiva»
El gremio también acusó a la empresa de «montar una mentira» sobre la supuesta toma del predio para criminalizar la protesta y evitar el cumplimiento de la conciliación obligatoria según la cual debería permitir el ingreso de sus trabajadores a la planta y retomar la actividad en las mismas condiciones previas a los despidos, por un plazo de 15 días en los cuales se tendría que buscar una solución al conflicto.
Los representantes de Fate ratificaron su decisión de cesar las operaciones industriales, alegando una «inviabilidad productiva» y una supuesta «intrusión violenta» que les impediría garantizar la seguridad para retomar tareas.

La crisis en Fate, sin solución. Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA.
Ante la propuesta del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, representado por Aguilar, de discutir las necesidades de la emprsa para volver a producir y salvar los empleos, los apoderados de Fate evitaron dar una respuesta concreta lo que generó el enojo de Crespo, que también negó que hubiera un accionar violento del pequeño grupo de trabajadores que permanece en la fábrica y dijo que nada impide retomar la producción.
«La empresa miente. Dicen no poder acceder cuando el personal de seguridad privada y el jerárquico entran y salen libremente por todos los portones», disparó de manera vehemente, proponiendo una verificación notarial conjunta para demostrar que la planta está operativa.
Un conflicto que va más allá de Fate
El impacto del cierre no solo afecta a Fate, sino que golpea a toda la cadena productiva, incluyendo a proveedores, trabajadores tercerizados de limpieza y comercios de la zona del partido de San Fernando, donde se encuentra la fábrica.
En los últimos días circuló que esta situación llevará a la pérdida de otros 2.500 puestos laborales además de los 920 despidos de la planta bonaerense.
Según informes técnicos del Centro de Estudios para la Producción XXI (CEP) y relevamientos de la Unión Industrial Argentina (UIA), la fabricación de neumáticos posee uno de los multiplicadores de empleo más altos del país: por cada trabajador del neumático hay entre 2,1 y 2,8 más alrededor de esa industria.
Esto significa que por cada puesto directo en la línea de montaje de una fábrica de neumáticos, se sostienen casi tres empleos adicionales en la cadena de valor. Por eso crece la alerta ante el “efecto cascada” que traería el cierre de la compañía del magnate Javier Madanes Quintanilla.

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