Coparticipación porteña rompe clásica alianza entre Moyano y el PRO

Coparticipación porteña rompe clásica alianza entre Moyano y el PRO

El sindicato se declaró en alerta luego de que Rodríguez Larreta confirmara que buscará una rebaja en el presupuesto de la basura.

El recorte que planea Horacio Rodríguez Larreta en el presupuesto de la recolección de residuos en la ciudad de Buenos Aires para el año que viene, coletazo del punto de coparticipación que perdió el distrito contra la provincia, amenaza con dinamitar la histórica alianza entre el PRO y Hugo Moyano, que ayer se declaró en estado de “alerta y movilización”. Según el gremio, esa poda en los contratos con las seis empresas que prestan el servicio podría traducirse en una pérdida de hasta 20 mil pesos en los salarios de los 5.500 recolectores que se desempeñan en la Capital Federal.

“Los trabajadores hicieron una tarea esencial desde que arrancó la pandemia, poniéndose en riesgo ellos y a sus familias, nunca tuvieron un reconocimiento y ahora encima les quieren cortar el sueldo”, aseguró anoche Pablo Moyano a este diario. El dirigente, hijo mayor de Hugo y número dos del sindicato, advirtió que hoy mismo comenzarán asambleas informativas en los lugares de concentración de choferes y barrenderos de las empresas que operan en la ciudad y no descartó promover medidas de fuerza en caso de avanzar la reducción presupuestaria. “Nos quieren meter en la pelea con el Gobierno nacional por la coparticipación”, agregó.

En el Ejecutivo porteño confirmaron que el Presupuesto 2021, enviado el viernes a la Legislatura y que hoy presentará el ministro de Hacienda Martín Mura, ante la comisión encargada de revisarlo, prevé una reducción del gasto público de $33 mil millones sobre un total de $480.000 millones, y que entre los rubros a ajustar figuran los contratos de recolección y disposición de la basura. De todos modos advirtieron que la poda no debería implicar despidos en la actividad.

En ese sentido, explicaron que tanto el parate económico de la pandemia del coronavirus como la quita de la coparticipación decretada por Alberto Fernández se combinaron para producir “una ciudad distinta” de la que había diseñado el PRO en el Presupuesto 2020. Y que la ley de Emergencia Económica sancionada en mayo pasada le habilitó a Rodríguez Larreta a renegociar todos los contratos. El de la basura, que el oficialismo intentará reducir, fue el más costoso de este año y totalizó 30 mil millones de pesos.

El objetivo, según los funcionarios, es pasar de una recolección que se desarrolla de lunes a lunes a una más acotada: podría ser con un día menos de trabajo, planificado en principio durante el fin de semana, o bien con una reducción de servicios específicos. En las áreas involucradas destacaron que a partir de la pandemia hubo una mejora en el comportamiento de los porteños respecto del tratamiento de los residuos domiciliarios que permitiría pausar la actividad por un día sin causar un perjuicio sanitario. Y aclararon que para la adecuación de los contratos hace meses arrancó una negociación con las empresas y el sindicato.

“Desmiento cualquier conversación con el Gobierno porteño. Nadie habló conmigo, con Hugo ni con ninguno de los dirigentes. Hace un par de meses charlamos con el Colorado (Diego Santilli, vicejefe de Rodríguez Larreta) pero de otros temas, nada que ver con esto. Pueden ponerles más impuestos a los bancos o al juego pero no bajar los salarios. La rama de Recolección ya está en estado de alerta y movilización”, amplió Pablo Moyano.

El gremialista explicó que si se recortara el servicio de fines de semana o días feriados los choferes dejarían de cobrar esas jornadas que se pagan con recargo y que pueden representar una porción considerable de los sueldos, que en el caso de los barrenderos arrancan en torno de los 60 mil pesos. “Además, si se deja de trabajar un domingo nadie va a ir corriendo el lunes a compensar lo que no se hizo el día anterior, el recolector va a trabajar a reglamento. ¿Y qué pasa si llueve el día en que no se trabaja?”, advirtió.

El conflicto amaga con deteriorar una alianza que arrancó incluso antes de la primera gestión de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires. Cuando el fundador del PRO se lanzó a la política el camionero ya acumulaba muchos años de relación con su padre, Franco Macri, por el manejo de la recolectora de residuos Manliba en la ciudad de Buenos Aires. El hijo no sólo mantuvo ese vínculo sino que, como jefe de Gobierno, lo estimuló al validar el pago de indemnizaciones a los trabajadores del servicio en cada renegociación de los contratos, con la garantía de que además conservaban sus puestos.

Los Moyano pivotearon sobre esa conquista para hacer de la recolección la rama más poderosa del gremio y de la que surgieron dirigentes como Claudio “Chiqui” Tapia, actual titular de la AFA, y Marcelo Aparicio, virtual número tres de Camioneros. El sindicato además controla la actividad de la Ceamse a través del líder del gremio específico, Jorge Mancini.

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