La Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) anunció un cese de actividades que afectará a buena parte del sistema portuario argentino entre las 00:00 del miércoles 18 de febrero y las 24:00 del jueves 19 de febrero de 2026, con impacto directo en remolcadores, buques areneros, lanchas de practicaje, embarcaciones pesqueras y servicios offshore.
La medida alcanzará a los remolcadores de maniobra portuaria, cuya última toma de remolque se realizará a las 23:30 del martes 17. Durante el período de inactividad, las empresas deberán designar guardias de seguridad en cada puerto para atender eventuales requerimientos de la autoridad marítima, especialmente en casos vinculados a la salida de buques tanque. Esas guardias no prestarán servicios habituales y podrán estar conformadas por personal de distintas compañías.
También cesarán sus tareas los buques areneros de Buenos Aires y del Litoral. Aquellas embarcaciones que al inicio de la medida se encuentren en maniobra de carga o descarga deberán finalizar la operación por razones de seguridad y luego permanecer en puerto o fondear según corresponda.
La disposición incluye a las lanchas de amarre y practicaje, así como a las lanchas de transporte de personal, turismo, paleros y recolección, que interrumpirán sus servicios durante las mismas 48 horas. En el caso del practicaje, se exigirá la designación de una lancha de seguridad por puerto.
En el segmento pesquero, el cese alcanzará a los buques con zarpada prevista dentro de la franja horaria afectada. Las actividades podrán retomarse a partir de las 00:00 del viernes 20 de febrero.
En el ámbito fluvial, los remolcadores de empuje de carga seca y líquida también suspenderán operaciones. Aquellos que se encuentren navegando deberán buscar amarre seguro desde las 23:00 del martes 17. Las embarcaciones que estén en plena operatoria de barcazas, carga o descarga al inicio de la medida podrán completar ese movimiento puntual y luego permanecer en su lugar habitual hasta la finalización del paro.
El comunicado sindical también prevé restricciones para buques tanque, portacontenedores y cargueros con ingreso programado a puerto o monoboyas durante el período afectado, que deberán fondear en rada hasta el cierre de la medida. Las embarcaciones que estén operando al momento del inicio podrán concluir su actividad, pero si se dispone su salida deberán permanecer fondeadas hasta el jueves 19 a la medianoche.
En el segmento offshore, los buques que desarrollen tareas estrictamente vinculadas a la seguridad continuarán operando, mientras que aquellas actividades no esenciales quedarán suspendidas.
Desde FESIMAF aclararon que en todos los casos deberán mantenerse guardias y rondas de seguridad para preservar la integridad de las tripulaciones, las embarcaciones, la carga y el medio ambiente.
La medida introduce un factor de reprogramación logística en un sistema clave para el comercio exterior argentino, especialmente en terminales de hidrocarburos, graneles y contenedores, donde la coordinación entre servicios de remolque, practicaje y amarre resulta determinante para la continuidad operativa.
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