El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, advirtió que el movimiento obrero podría avanzar con una medida de fuerza prolongada si el Gobierno insiste con la reforma laboral y aseguró que un paro total del transporte sería decisivo para bloquearla.
“Yo creo que la reforma no sale si nosotros hacemos un paro por tiempo indeterminado. Esa medida la tengo pensada y que se arreglen los políticos, el Presidente y los gobernadores”, sostuvo en declaraciones radiales.
El dirigente ferroviario confirmó el respaldo al plan de lucha de la CGT y explicó que la presión partió desde los lugares de trabajo. “Las bases estaban pidiendo un paro porque abajo la gente está muy mal”, afirmó. En ese sentido, señaló que la huelga podría paralizar el país: “Si no movilizamos los gremios de transporte podemos parar. Buscamos que todo esté totalmente paralizado y que el Gobierno no recaude lo que tiene que recaudar”.
Maturano también cuestionó el tratamiento legislativo del proyecto. “Se esperaba otra cosa del Senado, que tocaran otros puntos, pero no tocaron nada, únicamente algo que a algunos le servía”, dijo, y anticipó que el debate continuará: “Para mí la reforma va a volver al Senado. Hoy la reforma laboral ya está instalada en el país”.
El líder de La Fraternidad planteó que el conflicto excede a una sola central sindical y ubicó al sindicalismo como actor central frente al Gobierno. “Hoy la verdadera oposición es el movimiento obrero, pero si no actúa como corresponde y defendiendo los derechos, la gente va a empezar a descreer hasta de la CGT”, advirtió.
Al referirse al malestar social, remarcó el deterioro de la confianza en la dirigencia: “Los trabajadores creen cada vez menos en la política y en los dirigentes sindicales porque verdaderamente no representan lo que dicen representar”. Y agregó: “Los trabajadores tenemos que hacer autocrítica de por qué apoyamos a un partido y por qué no elegimos autoridades como corresponden”.
Sobre la última movilización, Maturano buscó despegar al gremio de los incidentes y sostuvo que la retirada fue para preservar a los afiliados. “Nosotros dimos la orden de retirarnos a las tres de la tarde porque cuidamos a nuestra gente. Los disturbios eran cinco loquitos”, afirmó.
Finalmente, reivindicó la historia de las conquistas laborales y dejó una advertencia al Gobierno. “A nosotros no nos regalaron ningún derecho, los ganamos”, dijo, y cerró con una frase que sintetiza la tensión creciente: “Acá la intención no es incendiar el país, pero tienen que dejar de pelotudear a los trabajadores”.

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