La titular del Ministerio de Capital Humano, Sandra Pettovello, celebró la firma del convenio entre el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) y la automotriz francesa Renault. El entendimiento establece un esquema de “banco de horas” bajo el marco normativo de la reforma laboral impulsada por el gobierno libertario.
A través de sus redes sociales, la funcionaria, que tiene bajo su órbita a la Secretaria de Trabajo, destacó la medida aprobada para los 1.200 trabajadores directos del complejo industrial de Santa Isabel, en la provincia de Córdoba. «Gracias a la Ley de Modernización Laboral, Renault y Smata acordaron un banco de horas para mejorar la competitividad de 1.200 trabajadores de la planta Santa Isabel, en Córdoba, y sostener los puestos de trabajo. Esto se debe a que en períodos de mayor producción, las horas adicionales pueden acumularse como crédito y compensarse en momentos de menor demanda», manifestó Pettovello.
La flexibilización acordada entre la organización gremial liderada por Ricardo Pignanelli y las autoridades de la firma automotriz busca adaptar la carga horaria a las continuas variaciones que atraviesa el mercado automotor.
Acumulación de crédito: Las horas trabajadas por encima de la jornada habitual durante los momentos de alta demanda se registran como un crédito a favor de los empleados. Ese tiempo acumulado luego se utiliza en forma de licencias o descansos cuando se reduce el volumen operativo.
Prevención de suspensiones: El sistema busca neutralizar las paradas obligadas de planta por bajas en las ventas y, al mismo tiempo, evitar el costo que representan las horas extraordinarias durante las etapas de sobreproducción.
Desde la conducción de la terminal, el presidente y CEO de Renault Argentina, Pablo Sibilla, remarcó que la actualización del convenio equipara operativamente a la fábrica cordobesa con los estándares vigentes en complejos de Brasil y Europa. La flexibilización resulta decisiva para resguardar la asignación de la producción global de la pick-up compacta Renault Niagara, un proyecto que requirió más de 350 millones de dólares y cuyo lanzamiento está programado hacia fin de año.
El convenio en la fábrica cordobesa no representa un hecho aislado, sino la continuidad de un esquema que el gremio impulsa en distintas empresas del sector. Previamente, el SMATA selló una propuesta similar con la autopartista Mirgor para sus establecimientos bonaerenses de Garín y Baradero. Aquel entendimiento previó una bolsa de 200 horas por operario para enfrentar contingencias derivadas del desabastecimiento de insumos importados o la caída en los pedidos de compras.
En el caso de Mirgor, la variabilidad horaria se contrarrestó garantizando el cobro del 100% de la remuneración mensual: el tiempo debitado por paradas productivas se restituye en días hábiles a razón de 1,5 horas por cada hora adeudada, preservando el régimen legal de horas extras para las convocatorias de fin de semana.
Esta estrategia de flexibilidad administrada responde a un escenario crítico para el sector, donde la recesión industrial y la contracción del consumo derivaron en la pérdida de cerca de 8.000 puestos de trabajo formales en la cadena autopartista. Ante esta sangría de vacantes, la conducción de SMATA optó por la adecuación de los convenios colectivos como un mecanismo de protección para blindar la estabilidad de las plantillas de personal.


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