La CTA llevó al Senado su denuncia por el desguace del sistema nuclear: desfinanciamiento, paralización de proyectos, reducción de inversiones y pérdida de recursos humanos

La CTA llevó al Senado su denuncia por el desguace del sistema nuclear: desfinanciamiento, paralización de proyectos, reducción de inversiones y pérdida de recursos humanos

El bloque de senadores del Partido Justicialista recibió a representantes de organizaciones sindicales del sector nuclear que representan a trabajadores de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), Dioxitek S.A., la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

Participaron del encuentro el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy; el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA), Julio Acosta; el secretario de Relaciones Institucionales de la CTA y trabajador de la CNEA y delegado de ATE CNEA, Rodolfo Kempf; y otros representantes de ATE.

Durante la reunión se analizó la delicada situación que atraviesa el sector nuclear argentino, uno de los pilares del desarrollo científico, tecnológico e industrial del país. Los representantes sindicales expusieron el impacto que están teniendo las políticas de desfinanciamiento, la paralización de proyectos estratégicos, la reducción de inversiones y la pérdida de recursos humanos altamente calificados, factores que ponen en riesgo capacidades construidas durante décadas.

Asimismo, manifestaron su profunda preocupación por el proceso de desguace de las empresas e instituciones que integran el sistema nuclear nacional, el deterioro de la infraestructura y la incertidumbre que afecta a miles de trabajadores y profesionales especializados.

Advirtieron que el debilitamiento de organismos como la CNEA, NA-SA, Dioxitek, PIAP y la ARN no solo compromete la continuidad de proyectos vinculados a la generación eléctrica, la producción de combustibles nucleares, la medicina nuclear y la investigación científica, sino que también implica una pérdida de soberanía tecnológica y de capacidades estratégicas para el desarrollo nacional.

Por su parte, desde el bloque de senadores, coincidieron en la necesidad de preservar y fortalecer el sistema nuclear como una política de Estado y advirtieron que su desarticulación significaría retroceder décadas en materia de capacidades nacionales y resignar un lugar de liderazgo que la Argentina ha construido con esfuerzo y reconocimiento internacional.

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