La CGT participó en la movilización de este 24 de marzo hacia Plaza de Mayo, al cumplirse 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar. La convocatoria se realizó a partir de las 14 en la intersección de Diagonal Sur y Bolívar.
La central obrera se sumó a la marcha encabezada por los organismos de derechos humanos en una jornada que, como cada año, tuvo como eje el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, pero que en este aniversario adquirió un peso simbólico especial.
“A 50 años del Golpe cívico-militar, marchamos. Este 24 de marzo volvemos a las calles por Memoria, Verdad y Justicia. La CGT sale a la calle para reafirmar nuestro compromiso con la democracia, los derechos humanos y la memoria de las y los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos”, expresó la conducción a través de sus redes sociales.
En la misma línea, habían remarcado: “Porque la memoria no se negocia. Porque la lucha sigue. Porque florecerán pañuelos”, en referencia a la histórica consigna de los organismos.
Por su parte, la UOM, que venía marcando diferencias con la conducción cegetista, también se movilizó, pero con una columna propia. El gremio que lidera Abel Furlán concentró desde las 12 en Avenida de Mayo y 9 de Julio, junto a las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo y otros organismos.
“A 50 años del Golpe marchamos. Nunca Más”, habían señalado desde el sindicato metalúrgico en la convocatoria difundida por redes sociales.
La movilización se dio en un contexto de fuerte ajuste económico y tensiones con el Gobierno nacional, donde distintos sectores sindicales vienen advirtiendo sobre la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones laborales. En ese marco, la jornada del 24 de marzo no solo tuvo un carácter conmemorativo, sino que también dejó un mensaje político de las organizaciones del trabajo frente a la coyuntura actual.

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