Según un estudio realizado por la UBA y el CONICET, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 el ingreso acumuló una caída del 39,3%.
La pulverización de los ingresos en la era Milei alcanzó un nivel sin precedentes, ya que el Salario Mínimo Vital y Móvil tiene un poder de compra inferior al que se registraba en el 2001, según estableció un informe en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET.
Precisamente, el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana de la Facultad de Ciencias Económicas detectó que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 el salario mínimo real acumuló una caída del 39,3%.
El documento graficó que en abril de 2026, el SMN resultó ser $357.800 mensuales. Sin embargo, para preservar su poder adquisitivo original esa cifra debería oscilar entre $1.509.000 y $1.838.000, es decir, entre cuatro y cinco veces más.
Muy lejos quedó el máximo histórico que tuvo al año 2011 como protagonista, dado que alcanzó los $1.059.903 en valores de abril de 2026.
Después de ese momento todo se hizo más difícil. En noviembre de 2023, antes del cambio de gestión, el SMVM ya había perdido el 44% de su valor respecto de aquel pico, ubicándose en $589.124. El desgaste acumulado desde septiembre de 2011 hasta la actualidad alcanza el 66%, lo que ubica al salario mínimo real por debajo del valor que tenía en 2001.
Un retroceso significativo
Desde julio del año pasado, el ingreso mínimo suma diez meses consecutivos de depreciación. De manera mensual, las disminuciones se dieron de la siguiente manera: julio (-0,5%), agosto (-0,5%), septiembre (-2,0%), octubre (-2,3%), noviembre (-0,5%), diciembre (-0,9%), enero (-1,0%), febrero (-1,2%), marzo (-4,7%) y abril (-1%).
El problema se agravó en septiembre y octubre de 2025, momento en el SMVM permaneció congelado en $322.200 mientras los precios no paraban de elevarse.
A pérdida desde cualquier perspectiva
El documento detalla que el poder de compra del salario del sector privado cayó 4,8% respecto de noviembre de 2023, mientras que el del sector público retrocedió 17% en el mismo período.
Asimismo, la remuneración promedio de los asalariados registrados del sector privado fue de $2.111.085 en marzo de 2026, un valor 14,9% inferior al máximo de la serie registrado en mayo de 2013.
En tanto, el ámbito formal privado acumula una pérdida de 206.000 puestos respecto de noviembre de 2023, con la industria y el comercio como los sectores más afectados. En febrero de 2026, el total de asalariados registrados ascendía a aproximadamente 10 millones, según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

Cabe destacar que la creación del salario mínimo se remonta a junio de 1964, durante el gobierno de Arturo Illia, cuando se fijó en $14.000 y se estableció el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
En ese entonces, la reglamentación establecía que esa remuneración debía cubrir alimentación, vivienda digna, vestuario, educación de los hijos, asistencia sanitaria, transporte, vacaciones, esparcimiento, seguro y previsión para una familia tipo compuesta por dos cónyuges y dos hijos.
En ese momento, un empleado podía adquirir 107 kilogramos de carne vacuna con un salario mínimo, pagar un alquiler de un tres ambientes en la Ciudad de Buenos Aires con el 53% de esa remuneración y costear 2333 viajes en colectivo.
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