La Plata reunió al sindicalismo internacional en una jornada histórica por los 50 años del golpe

La Plata reunió al sindicalismo internacional en una jornada histórica por los 50 años del golpe

Con la participación de delegaciones de 18 países, las tres centrales sindicales argentinas encabezaron un masivo encuentro alusivo al Golpe de Estado de 1976

La ciudad de La Plata fue escenario de una jornada histórica del movimiento obrero nacional e internacional al conmemorarse el 50° aniversario del Golpe de Estado en Argentina de 1976 y del Plan Cóndor. Bajo la consigna “Resistimos a la dictadura de ayer y al fascismo de hoy”, la CGT, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores reunieron a representantes de 18 países en el Teatro Argentino, consolidando una de las convocatorias internacionales más importantes desde el retorno democrático.

Uno de los discursos centrales fue el de Hugo Godoy, quien planteó una mirada estructural sobre el contexto global: “El fascismo y el imperialismo son las dos caras de la misma moneda de este sistema infame que es el capitalismo”, sostuvo, y llamó a construir “estrategias comunes para terminar con el fascismo y el imperialismo”. Además, remarcó la necesidad de avanzar hacia democracias reales: “No lo serán mientras persista la pobreza, el hambre y un puñado de multimillonarios quiera dominar el mundo”.

Godoy, además, destacó el valor político y simbólico del encuentro en la antesala del 24 de marzo: “Que estemos juntos haciendo esta especie de vigilia es muy alentador y reparador”, expresó.

Hugo Yasky puso el eje en el presente político y en la necesidad de transformar la memoria en acción: “Esta jornada nos llena de fuerza, de convicción y de compromiso”, afirmó, y agregó: “No hacemos un ejercicio de la memoria con un afán nostálgico, lo hacemos con un profundo compromiso con este presente que estamos viviendo”.

Estamos frente a personajes grotescos como Milei o Trump, que pertenecen a esta derecha recalcitrante y fascista”, arremetió el titular de la CTA –T-. La jornada concluyó con un fuerte llamado a movilizar el 24 de marzo, en una nueva demostración de que el sindicalismo continúa siendo un actor clave en la defensa de la democracia, la memoria y los derechos de la clase trabajadora.

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