El secretario general de la UOM Rafaela y de la CGT local, Roberto Oesquer, expresó una profunda preocupación por el avance del Gobierno nacional sobre una nueva reforma laboral, a la que calificó como “inconcebible” y perjudicial para los derechos históricos de los trabajadores.
El secretario general de la UOM Rafaela y de la CGT Rafaela, Roberto Oesquer, manifestó un fuerte rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, advirtiendo que su contenido implica “llevar a los trabajadores a una situación de esclavitud” y representa “un retroceso de cien años en materia de derechos laborales”.
En diálogo con Diario CASTELLANOS y Next TV, el dirigente sindical señaló que el proyecto, compuesto por más de cien artículos, “avanza claramente contra los trabajadores y contra las organizaciones gremiales”, y cuestionó duramente varios de sus puntos centrales. “Hay artículos que son directamente inconcebibles: que se caigan los convenios colectivos, que todo tenga que discutirse empresa por empresa, el tema de las indemnizaciones y que estas deban ser pagadas por los propios trabajadores con dinero que les van a sacar de las futuras jubilaciones”, enumeró.
Oesquer sostuvo que la iniciativa no tiene justificación y que sus consecuencias serían gravísimas para el conjunto del movimiento obrero. “No tiene razón de ser todo lo que está pasando. Lo único que buscan es dejar a los trabajadores sin herramientas para defender condiciones laborales que se fueron conquistando durante décadas”, afirmó.
En ese contexto, explicó que la UOM, junto a un importante grupo de gremios industriales, decidió anticiparse al tratamiento de la reforma y comenzar a delinear un plan de acción para visibilizar la situación. “Por eso se resolvió avanzar con movilizaciones en Córdoba y en Rosario. Los que van a sufrir las consecuencias de esta reforma son los trabajadores y las organizaciones gremiales que el Gobierno quiere dejar de lado y desfinanciar para que no tengan poder de negociación en el futuro”, remarcó.
Según el dirigente, el objetivo final de la reforma es disciplinar al movimiento obrero. “Esa es la manera de esclavizar a los trabajadores: quitándoles derechos y debilitando a los sindicatos”, expresó.
Oesquer también cuestionó el rol de algunos gobernadores en el debate nacional, al considerar que “no son nadie para decidir sobre la suerte de millones de trabajadores a cambio de plata”. En ese sentido, sostuvo que no se puede negociar el futuro laboral del país “por una obra, una ruta o un puente”, y advirtió que las consecuencias de estas decisiones se sentirán durante generaciones. “No se puede hipotecar el futuro de la sociedad de esta manera”, enfatizó.
Finalmente, alertó sobre el contexto actual de despidos, suspensiones y cierres de fábricas, y aseguró que la reforma laboral sería “la frutilla del postre” en un escenario ya crítico. “Una vez que esto sea un hecho consumado, ¿a quién se le va a reclamar? Por eso es ahora cuando hay que enfrentarlo”, concluyó.

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