Heineken anuncia recorte global de hasta 6.000 puestos de trabajo en el marco de una reestructuración impulsada por la digitalización.
La transnacional cervecera Heineken anunció la semana pasada sus resultados correspondientes al ejercicio 2025 y adelantó un amplio plan de reducción de personal que afectará a casi un 7 por ciento de su plantilla mundial.
La medida supone la eliminación de entre 5.000 y 6.000 puestos de trabajo sobre un total aproximado de 87.000 empleos en todo el mundo.
En su comunicado de prensa del 11 de febrero de 2026, la compañía informó que está implementando un modelo operativo “más sencillo y ágil”. Entre los principales ejes del plan se destacan:
- La transición de determinados mercados hacia empresas operativas multimercado (Multi-Market Operating Companies, MMO), con cuatro MMO que comenzarán a funcionar en Europa en los próximos seis meses.
- La ampliación de las redes de suministro globales y de HEINEKEN Business Services (HBS), respaldada por el paso a una única infraestructura digital global y una sede central más pequeña y centralizada.
- La «optimización» de la cadena de suministro, que incluye la digitalización de fábricas de cerveza y el posible cierre de algunas instalaciones.
- La salida de empresas operativas donde no se identifique una vía clara hacia el «crecimiento sostenible».
- La transferencia de aproximadamente 3.000 puestos de trabajo a HBS, lo que implicará duplicar su tamaño.
- Un proceso continuo de reestructuración que derivará en una reducción global de entre 5.000 y 6.000 empleos en los próximos dos años.
La dirección de la empresa, en medio de una transición en el cargo de director general, vinculó este ambicioso programa de ahorro de costos – centrado en la digitalización y el uso de inteligencia artificial– con la caída de la demanda de cerveza y el cambio en las preferencias de consumo a nivel mundial.
En 2025, el volumen de ventas de la compañía descendió un 1,2 %, con resultados particularmente débiles en Europa, Norteamérica y Sudamérica, sus principales mercados.
No obstante, pese a este contexto, Heineken registró ingresos cercanos a los 34.300 millones de euros y un beneficio neto de 1.900 millones de euros durante el último año. Según la empresa, las medidas adoptadas permitirán generar un ahorro bruto anual de entre 400 y 500 millones de euros.
La compañía aseguró que las y los trabajadores afectados serán tratados con “cuidado y respeto”, y que los calendarios de aplicación variarán según las circunstancias locales y los marcos legales vigentes.
Preocupación sindical
Desde la UITA, los anuncios generan serias preocupaciones. Detrás de conceptos como “optimización”, “eficiencia” o “transformación digital” se encuentran miles de personas trabajadoras, familias y comunidades cuyo sustento depende de estos empleos.
Para la organización sindical, las reducciones de plantilla, cierres y reestructuraciones no pueden responder únicamente a objetivos de ahorro de costos o a las expectativas de los accionistas.
Estas decisiones deben estar acompañadas de total transparencia, información oportuna y consultas significativas con los sindicatos en todos los niveles, así como del respeto estricto de los convenios colectivos y de los derechos laborales.
El proceso anunciado por la transnacional abre un escenario de fuerte tensión en el sector cervecero internacional, en el que las organizaciones sindicales anticipan que exigirán garantías y participación activa en cada etapa de la reestructuración.
Comentá la nota