Rectores, docentes, nodocentes, estudiantes e investigadores protagonizaron este martes una nueva Marcha Federal Universitaria en todo el país para reclamar por el financiamiento de las casas de estudio y denunciar el deterioro salarial y presupuestario que atraviesa el sistema público de educación superior bajo el gobierno de Javier Milei.
La movilización, que tuvo una masiva convocatoria en la Ciudad de Buenos Aires y en distintas provincias, contó con el respaldo de la Confederación General del Trabajo, las dos Central de Trabajadores de la Argentina y organizaciones científicas y sociales. Frente al escenario principal, las autoridades universitarias reclamaron además la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que el Gobierno nacional cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
“El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato”, denunciaron desde el documento leído por la Federación Universitaria Argentina.
Los organizadores señalaron que las partidas destinadas al funcionamiento de las universidades perdieron gran parte de su poder de compra. Según remarcaron, “el poder adquisitivo de las partidas correspondientes a los gastos de funcionamiento no ha superado en ningún mes el 64% del que tenía en enero de 2023”.
En ese contexto, advirtieron que desde diciembre de 2023 “se ha perdido el equivalente a casi nueve meses de transferencias”, lo que impacta directamente en salarios, becas, investigación, mantenimiento edilicio y funcionamiento de hospitales universitarios.
La convocatoria reunió a los titulares del Consejo Interuniversitario Nacional, Franco Bartolacci y Anselmo Torres, junto a las federaciones docentes CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, FAGDUT, UDA y CTERA, además de FATUN, que representa a los trabajadores nodocentes.
“El futuro de prosperidad para el país será solo un sueño si hoy no defendemos a nuestras universidades”, afirmaron durante el acto. Y agregaron: “La universidad pública y el sistema público de investigación son factores fundamentales de la economía del país y recursos estratégicos para generar puestos de trabajo con derechos”.
La protesta también visibilizó el fuerte deterioro salarial que atraviesan docentes, investigadores y trabajadores universitarios. Distintos gremios denunciaron que los ingresos del sector quedaron muy por detrás de la inflación y alertaron sobre renuncias, fuga de profesionales y dificultades para sostener tareas académicas y científicas.
En la Plaza de Mayo estuvieron presentes el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, legisladores nacionales y dirigentes sindicales y estudiantiles. Desde las centrales obreras reclamaron una “urgente recomposición salarial para docentes y nodocentes” y advirtieron que el ajuste sobre las universidades “pone en riesgo el acceso a la educación pública y el desarrollo científico nacional”.
La movilización fue la cuarta gran marcha universitaria desde la asunción de Milei y volvió a mostrar una amplia articulación entre sindicatos, estudiantes, autoridades académicas y sectores científicos frente al recorte presupuestario.


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