Dirigentes de la UITA y la CASIA coincidieron en que la crisis social y laboral que atraviesa el país se profundiza por la falta de crecimiento económico y por reformas que vulneran derechos consagrados en la Constitución.
Durante su visita a Argentina, el secretario general interino de la UITA, Kristjan Bragason, mantuvo, junto al secretario regional Gerardo Iglesias, una reunión con integrantes de la Confederación de Asociaciones Sindicales de Industrias Alimenticias (CASIA).
En ella se realizó un análisis político-sindical sobre la situación que enfrentan los trabajadores del sector en el marco de las medidas impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
Los representantes sindicales expusieron que los graves problemas de pobreza, desempleo, precarización y deterioro social no responden a las leyes laborales vigentes, sino a la falta de crecimiento y de inversión productiva en las políticas económicas nacionales.
Según señalaron, estas condiciones se profundizan con la reforma laboral “mal llamada de modernización”, que afecta principios colectivos e individuales como la progresividad y el carácter protectorio del trabajo, ambos consagrados en la Constitución Nacional.
La reunión dejó en claro la preocupación compartida por el retroceso en derechos y por el impacto directo que las políticas económicas actuales generan en los trabajadores en todos los ámbitos.

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