Operarios del frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, se pusieron al frente del mantenimiento de mercadería para cuidar los bienes, evitar el vaciamiento y demostrar que la planta está en condiciones de operar. “Nosotros queremos trabajar, no hay otra”, sostuvieron ¿Una vuelta de las fábricas recuperadas?
Tras siete meses de resistencia y en medio del silencio patronal, los trabajadores del frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez decidieron dar un paso al frente y reactivar por sus propios medios la producción. Un grupo de operarios se puso al frente de las tareas de mantenimiento de mercadería en el establecimiento ubicado en calle San Diego, con el objetivo de resguardar el valor de la empresa y demostrar que las instalaciones están listas para operar. El conflicto, que comenzó con el cese del pago de salarios y derivó en la toma de la planta, sumó así un nuevo capítulo enfocado en la dignidad laboral y la autogestión.
“Estamos activos para demostrar que la empresa está en condiciones de trabajar”, señaló Fabiana Carabajal, una de las empleadas del lugar, en diálogo con El Tres. La trabajadora explicó que la necesidad de cuidar los bienes del lugar motivó la puesta en marcha de los procesos productivos básicos: “Nos mandamos solos más que nada para recuperar y mantener la mercadería que tenemos acá para que no se pierda”. Durante la jornada, los operarios se concentraron en el sector Orillas, donde clasifican la calidad y las medidas de las tripas de vacas, una labor que dominan a la perfección.
La decisión de reactivar las instalaciones no solo responde a una necesidad económica, sino también a una cuestión de seguridad. El predio fue blanco de episodios de robo perpetrados por delincuentes que aprovecharon el estado de abandono por parte de los empresarios para sustraer diversos elementos. Frente a este escenario, los propios empleados asumieron el rol de custodios del espacio para evitar el vaciamiento. “Nosotros queremos trabajar, no hay otra, estamos esperando a que se decidan los empresarios y mientras tanto nosotros ponemos en función esto”, fue contundente Carabajal sobre la postura del grupo inversor que hace siete meses dejó de dar respuestas concretas.
El abandono empresarial no solo afectó los ingresos de los empleados, sino que también dejó a la deriva un importante stock de productos. Según los propios trabajadores, analizan alternativas comerciales para poder subsistir. “Ya después de siete meses creo que algo de acá nos pertenece, más que nada porque no aparecen los dueños, no tenemos respuesta”, indicó la operaria. La reactivación provisoria también funciona como una vidriera para posibles compradores o inversores que quieran hacerse cargo de la empresa santafesina para darle un destino productivo. Los empleados confirmaron que hay personas interesadas en adquirir los productos almacenados, aunque optaron por ser cautelosos y realizar primero un relevamiento propio para cuidar el capital.
“Primeramente vamos a ver qué es lo que tenemos y después veremos si vamos a seguir tomando decisiones solos, porque hasta ahora los compañeros decidimos hacer esto y vamos a seguir tomando decisiones a medida que no sigamos teniendo nivel de respuesta”, concluyó Carabajal. Mientras los dueños permanecen en silencio, los trabajadores del frigorífico Euro se organizan para sostener la fuente laboral, custodiar el patrimonio y demostrar que la planta sigue viva. La experiencia de Villa Gobernador Gálvez se suma a una creciente ola de fábricas recuperadas en el país, donde los operarios asumen el control ante el vacío empresarial.
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