El sindicalismo kirchnerista, encabezado por el líder de la UOM Abel Furlán, avanza en su estrategia para disputar la conducción de la CGT.
Con el apoyo de las regionales y el Partido Justicialista, busca posicionarse como alternativa frente a la actual conducción tripartita de la central y propone un plan de acción con fuerte perfil confrontativo hacia el Gobierno de Javier Milei.
El miércoles, Furlán reunió en la sede del PJ a más de 300 dirigentes gremiales y políticos, donde se aprobó el programa “El trabajo como motor de la Patria”, que plantea la defensa del empleo, la recuperación del salario real, la reconstrucción del modelo industrial y un rol activo del Estado en la economía.
También incluye la organización de un plan federal de movilización y la incorporación de los trabajadores informales y de plataformas a la agenda sindical.
La movida se dio en paralelo al asado que la cúpula de la CGT realizó en Ezeiza con los sectores “Gordos”, independientes y moyanistas, donde participaron unos 140 dirigentes.
El contraste dejó en evidencia la disputa interna: mientras el sector mayoritario apuesta a sostener la conducción tripartita y el diálogo con el Gobierno, el kirchnerismo sindical reclama una CGT más combativa, con Furlán como eventual secretario general único.
El cronograma electoral ya está definido: el 18 de septiembre sesionará el Comité Central Confederal y el 5 de noviembre, en Obras Sanitarias, se realizará el congreso donde se renovarán las autoridades de la central. Allí se pondrá a prueba la capacidad del kirchnerismo para imponer su estrategia o, en su defecto, la continuidad del modelo vigente.
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