El lado B del Es Con Todos: cruje la relación de Alberto con los gremios por los pocos lugares en la gestión

El lado B del Es Con Todos: cruje la relación de Alberto con los gremios por los pocos lugares en la gestión

A menos de 24 horas de asumir Alberto Fernández tuvo sus primeros cortocircuitos, fuertes, con el mundo sindical. Los gremios del transporte se sintieron traicionados por el espacio otorgado a Massa y Moyano le enrostró que algunos de los designados no están preparados para los cargos que van a asumir.

Por: Jorge Duarte. 

La amplia unidad que cosechó en el espectro peronista el Frente de Todos tuvo su segundo cuello de botella. Es que luego de la confección de las listas, donde no había espacio para todos los que tenían aspiraciones electorales, llegó el momento decisivo en el reparto de cargos. Y Ahí tampoco hubo sitio para la totalidad de los demandantes.

Los que sufrieron la carencia, otra vez, fueron los sindicatos. Resignados a tener pocos funcionarios, habían elegido, para poner sus fichas, algunos ravioles claves de los organigramas vinculados a la relación entre el gremialismo y el Gobierno. Pero a menos de 24 horas de asumir todavía no está claro que les den algo.

Primero fueron los gremios del transporte los que estallaron en la tarde de ayer. Es que mientras el ministro de Transporte saliente, Guillermo Dietrich, se reunía con su sucesor, Mario Meoni, en las oficinas de la cartera, se enteraban de que bajaban las chances de que Guillermo Lopez de Punta, el hombre consensuado entre los gremios y el propio Fernández, sea el dos de ese ministerio.

La información que trascendió en la estratégica Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y que enfureció a los principales dirigentes de la actividad que anoche seguían con reuniones, era que el hombre de Sergio Massa iba a priorizar a otro Frente Renovador: Raúl Perez. Eso relegaría lo pactado entre Juan Carlos Schmid y el Presidente electo y vetaría a Lopez de Punta.

Como si fuera poco dejaron trascender que Dietrich y Meoni habrían acordado una especie de continuidad política en la gestión hecho que, incluso, garantizaría en principio una continuidad de buena parte de los equipos técnicos de Cambiemos en sus cargos.

Mientras los transportistas seguían despotricando, fue el propio Hugo Moyano el que mostró su descontento con las designaciones. "Queremos que asuman su responsabilidad funcionarios que estén preparados para su rol y algunas designaciones no van en ese sentido", disparó el camionero, con juego propio, en el cierre del acto de la Juventud Sindical Nacional.

Moyano tenía aspiraciones de abrochar algún cargo importante, además de en Transporte, en Trabajo, en Deporte y en Salud. Por ahora la cosecha sindical es más bien escasa. Como en las listas.

El lado B del Es Con Todos los encuentra a casi todos fuera de la gestión. Los pocos que pueden permear la valla de contención están más referenciados con algún sector del armado del PJ, como por ejemplo con Víctor Santa María, que con los gremios.

Se trata de la primera disidencia de peso entre Fernández y sectores clave del mundo sindical, con capacidad de fuego y poder de daño que nunca fueron cercanos al kirchnerismo, pero que habían tendido puentes en la campaña.

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