No llores por mí América latina, lo peor de la crisis de empleo todavía no pasó

No llores por mí América latina, lo peor de la crisis de empleo todavía no pasó

El informe de OIT puntualiza que fue "arrasado" en Argentina por inflación y recesión

La certeza de que lo peor todavía no pasó en materia económica y por ende del escenario laboral de la región, y sobre todo nuestro país, fue ratificada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ya iniciado 2020 las conclusiones del informe global "Tendencias" y su relevamiento especial para América Latina y el Caribe realzan escenarios alarmantes.

"Argentina sufriría una contracción mayor a 2018, y su recesión se extendería a 2020", precisaron con anticipo de una caída del PIB del 1,3%. La OIT presentó su paper mensurando en 500 millones de personas afectadas con diferentes niveles de intensidad, y todos preocupantes, por la falta de empleo. Para la población de entre 15 y 24 años el escenario es más complicado todavía. La organización mundial lo resumió en una palabra: "alarmante".

La percepción en capítulo argentino fue detallada por la OIT en Lima hace algunos días, fue un informe con la lupa o haciendo zoom, sobre América Latina. En efecto, con relación a nuestra región y el Caribe los expertos de las "Naciones Unidas del Trabajo" certifican que se atraviesa "un momento de incertidumbre con leve alza de la tasa de desocupación regional e indicios de precarización que podrían empeorar en 2020".

Sin necesidad de doctorado alguno en economía o dinámica social, la interpretación sobre mejorías en afecciones de alta complejidad revelan que la generación de dólares y empleo genuino hacen a sanar la economía y la reactivación del consumo cuya estadística regional se presenta en indirecta proporción. Hay menos sectores que lograr mejores trabajos, hay mayor consumo solo en núcleos de población que lejos de están de conformar mayorías latinoamericanas.

"La tasa de desocupación regional promedio al cierre de 2019 se ubicó en el 8,1 %, una décima porcentual por encima del 8% de 2018. Es un alza leve, pero aun así significa que más de 25 millones de personas están buscando empleo activamente y no lo consiguen", precisaron desde la OIT a este diario. El informe que se presentó en Lima destacó también la recesión económica argentina que arrastra el promedio a la baja.

"La situación del mercado de trabajo es compleja", enfatizó el director regional de la OIT Juan Hunt, al presentar los resultados que a diferencia del relevamiento "Tendencias 2020" y ponderó explicitar números y conclusiones sobre 2019 más allá de que ambas ponencias de la organización global dedicada al mundo del trabajo se complementan.

La industria metalúrgica fue uno de los sectores más afectados

El informe que se ofreció en Perú no dejan dudas respecto a que "no existen casualidades" para determinar conclusiones a partir de lo que puede deparar el corriente año, si analizamos 2019 en detalle. Y al decir "lo peor todavía no pasó" no hay juego político alguno de descripción, la OIT remarcó que "la tendencia alcista del desempleo podría acentuarse y llegar a 8,4% en 2020 si la región continúa enfrentando una situación de crecimiento económico moderado".

Para considerar que el trabajo digno como actividad económica y motor social, en algunas naciones de Sudamérica, apenas sobrevive y está lejos de robustecerse el informe regional insiste tomando como referencia otras evaluaciones incluso que “Las últimas estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ubicaban el crecimiento promedio de 2019 en 0,1% y pronosticaron un nivel bajo para 2020, de 1,3%”, alertó la OIT.

Sin grieta, con crisis

Desde la coincidencia de economistas liberales, neoliberales, keynesianos, u otros respecto a que pocas situaciones son menos deseadas, para cualquier país, que la inflación en cóctel con la recesión, ninguna verdad revelada en estas líneas claro. Vale también recordar proyecciones políticas y a mediano plazo generadas en la Argentina. Ya se dijo casi oficialmente que “si todo sale bien 2020 será un año de porquería” por estas tierras. Aquellos dichos del economista Emanuel Alvarez Agis en Radio Con Vos son para tener en cuenta.

La simetría de aquella definición, apta para todo público, con el paper de la OIT respecto a qué explosivos dejó 2019 y serán complicados de desactivar tienen dos puntos de referencia concretos en el continente. “La depresión económica en Venezuela se acentuaría este año, con una contracción aproximada de 35%, al igual que la recesión en Argentina”, y no solo eso.

Con respecto a otro desafío para el Gobierno que encabeza el presidente Alberto Fernández se recalcó que “la Argentina sufriría una contracción mayor a 2018, y su recesión se extendería a 2020”.

Dentro de la dinámica de malas nuevas se aprecia también un rango de diversidad, para quienes gusten de considerar detalles. El alza de la desocupación fue predominante en América latina donde se registró una subida en 9 de 14 países, entre ellos la Argentina. En el Caribe angloparlante, en cambio, hubo un descenso del desempleo de 0,7 décimas.

Retomando el precepto de que las casualidades no existen o en todo caso datos duros, realidades políticas, con definiciones de mercados, divisas, exportaciones y demás juegan su rol es de considerar que “Caribe angloparlante” vislumbra un efecto colateral en cuanto a “efecto derrame”. No se trata de subjetividad política, sino trazar una curva de influencia respecto a que los Estados Unidos, al comando del presidente Donald Trump, blindó su fuerza productiva arribando a un “pleno empleo” que hace sentir sus ecos en naciones caribeñas.

La participación de las mujeres, otra clave

El estudio del organismo mundial tripartito dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contempló una sección especial sobre empleo juvenil para la población de entre 15 y 24 años, fue presentado por el director regional de la OIT, Juan Hunt, y el economista y coordinador del paper, Hugo Ñopo.

Además profundiza también sobre la tasa de desocupación de la región, índices de participación y ocupación, salarios, participación de las mujeres y otras variables relacionadas con el comportamiento de los mercados laborales del continente. Su presentación en forma anual comenzó en 1994 y es considerado una referencia primordial sobre el funcionamiento de los mercados laborales en el continente.

Entre otros tópicos la OIT detalló que si bien aumentó la participación laboral de las mujeres, que llegó a 50,9 % al tercer trimestre de 2019, esta sigue estando más de 20% por debajo de la de los hombres, que es de 74,3%. Y con realce de alerta roja el informe definió la situación de los jóvenes como alarmante: al tercer trimestre 2019 la tasa de desocupación regional fue de 19,8%, léase uno de cada cinco jóvenes en la fuerza laboral no puede conseguir empleo. Este es el nivel más alto registrado de esa tasa en la última década. “La falta de oportunidades de trabajo decente para los jóvenes es fuente de desaliento y frustración. Y esto se ha visto reflejado en la primera línea de recientes protestas registradas en la región, pidiendo cambios para aspirar a un futuro mejor”, dijo Hunt.

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