Las 62 Organizaciones Peronistas aprovechan el triunfo del gobierno para poner condiciones en su vuelta a la CGT

Las 62 Organizaciones Peronistas aprovechan el triunfo del gobierno para poner condiciones en su vuelta a la CGT

El espacio, cercano al oficialismo, quiere sumarse a una CGT unida, pero quiere algunos cambios. Primero, que se termine la era del triunvirato, y se elija un único conductor después, que se deje de lado la política partidaria. Incluso en las regionales normalizadas incorporaron dirigentes por fuera del peronismo. En la CGT coinciden con el primer punto, pero aseguran que serán parte de “la reconstrucción del PJ”.

Diego Lanese

El contundente triunfo nacional del frente Cambiemos abrió una nueva etapa en la política nacional, una segunda mitad de gestión donde el oficialismo contará con un buen respaldo legislativo, y una legitimación de los votos. Los primeros signos de este “empujón” se verán en el avance de proyectos considerados claves por la Casa Rosada, como la reforma laboral, lo que mantiene alerta a los gremios. Pese a los contactos amistosos con funcionarios, en la CGT temen que el resultado de vía libre al proyecto, por lo que trabajan para fortalecer la estructura y el armado interno. Para eso, ya buscan sumar a sectores por fuera por ahora, como el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) y las 62 Organizaciones Peronistas. Estas últimas, aliadas del gobierno, están dispuestas a integrarse a la central obrera, pero alentadas por el triunfo macrista preparan algunas condiciones, como el fin de la conducción tripartita. Además, quieren dejar la disputa política y partidaria por fuera del ámbito cegetista. En el entorno del triunvirato aceptan esta discusión, pero advierten que van a participar de la reconstrucción del peronismo.

Las 62 Organizaciones Peronistas comenzaron desde la muerte de Gerónimo “Momo” Venegas un proceso de reorganización, pero no abandonaron su alianza con el oficialismo. Bajo la conducción de Ramón Ayala, sucesor de Venegas en el UATRE, se acercaron a la CGT, y participaron de varios encuentros. A la vez, iniciaron el proceso de normalización de sus regionales, empezando en distritos donde hay una fuerte presencia del oficialismo, como Quilmes y la Plata (ambos distritos gobernados por intendentes de Cambiemos). El triunfo electoral no alterna los planes del espacio, pero sí le permite poner otras condiciones a su posicionamiento. “La idea es tener una ola CGT, y creemos que empezamos con el proceso para terminar con esta fractura que significa la conducción tripartita”, le dijo en estricto off el titular de un gremio que participa de las 62 organizaciones a Gestión Sindical. Además, recordó que fue el propio Venegas el que impugnó ante la justicia la conducción de Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, al considerar que violaba los estatutos de la central.

“Muchos que estamos en este momento en las 62 nos fuimos de la CGT sin que nos echaran, pero no teníamos ningún vinculo con el triunvirato, que se armó en medio de una disputa política”, agregó el mismo dirigente. La idea del espacio es plantear que “se deje la política partidaria de lado, y se cree una estrategia gremial que contenga a todos los sindicatos”. En este punto, las 62 organizaciones quieren sumar a dirigentes y gremios de otra orientación. “Sean o no peronistas, buscamos ampliar la representación, poner gente que piense distinto incluso”, dijo. Como ejemplo de esto marcó la normalización que se da en varios distritos, como el caso platense, que tuvo el viernes pasado una reunión con unos 20 gremios, y que busca darle una nueva impronta a la regional. “Esta apertura es un dato importante, queremos abrir una mesa sindical sin desgaste, que participen gremios que no estuvieron en esta etapa, los que no sólo fueron aliados de los gobiernos anteriores sino que incluso hicieron un negocio”, afirmó la misma fuente consultada.

La primera regional del espacio normalizada fue la de Quilmes, que incluye a los distritos de Berazategui y Florencio Varela. Allí, Ayala encabezó el acto que terminó con el nombramiento del dirigente sindical de Remiseros, Alejandro Poli, como titular del espacio. Uno de los datos políticos es que del acto participaron dirigentes de Cambiemos como el intendente municipal de Quilmes, Martiniano Molina, Pablo Ansaloni, el dirigente de UATRE que fue electo diputado nacional por el oficialismo ayer domingo. “Las 62 están de forma total a disposición del presidente Mauricio Macri y de la gobernadora María Eugenia Vidal, para que continúen trabajando en la transformación de la provincia y el país, porque ese espacio gremial representa el verdadero peronismo, que en nada se relaciona con quienes gobernaron en nombre de Juan Domingo Perón y de sus principios”, sostuvo en su discurso.

En la CGT, hace un tiempo que ya hablan de tener un solo secretario general, pero por el momento no se dieron demasiados pasos para lograr esto. Es que las elecciones atravesaron todo este proceso, y ahora que finalizaron se deberá ver el rumbo que toma la conducción. Por lo pronto, en este punto coinciden con las 62 Organizaciones Peronistas, pero no tanto en dejar la política de lado. De hecho, en el entorno del triunvirato aseguran que serán parte de la reconstrucción del justicialismo. “El futuro de la CGT es la unidad con todos los sectores, buscando un conductor, pero también ser parte de la vuelta del peronismo, de su reunificación”, le confirmó a Gestión Sindical una fuente cercana a la conducción. En este punto, dijo que el movimiento obrero “debe participar de la discusión del peronismo que viene, y volver a ser su columna vertebral”. Las muchas derrotas hacen replantear la estrategia al justicialismo, y que los gremios hayan estado un poco afuera del proceso electoral les da cierta ventaja para poder volver al partido con alguna fuerza, según la mirada que se empieza a formar en Azopardo.

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