Brasil: Lula acelera el proyecto para reducir la jornada laboral sin bajar salarios

Brasil: Lula acelera el proyecto para reducir la jornada laboral sin bajar salarios

El presidente brasileño volvió a impulsar la eliminación del régimen conocido como “6×1”, que establece seis días de trabajo por uno de descanso. El proyecto busca reducir la jornada semanal sin afectar los salarios y el Gobierno pretende avanzar en el Congreso antes de las elecciones del 4 de octubre.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a colocar la reducción de la jornada laboral entre las prioridades de su Gobierno y anunció que buscará acelerar el tratamiento parlamentario de una reforma destinada a terminar con el régimen de seis días de trabajo por uno de descanso.

La iniciativa propone reducir el tiempo semanal de trabajo sin que esa modificación implique una disminución de los salarios, uno de los principales puntos de la agenda laboral impulsada por el oficialismo brasileño.

“Hay gente que juega en contra de los intereses de los trabajadores y trabajadoras de Brasil, pero nuestro Gobierno se está movilizando para aprobar el fin de la jornada 6×1, sin reducción del salario”, expresó Lula a través de su cuenta oficial de X.

El mandatario defendió además la reducción de la jornada como una medida vinculada con la calidad de vida de los trabajadores.

“El pueblo trabajador que mueve este país merece tener más tiempo para el ocio, para cuidar la salud y para acompañar el crecimiento de los hijos. Se trata de tiempo para la familia”, sostuvo.

Qué significa terminar con el régimen 6×1

El denominado esquema 6×1 establece seis jornadas laborales consecutivas por un día de descanso. El proyecto promovido por el Gobierno pretende modificar ese régimen y avanzar hacia una reducción del tiempo de trabajo semanal manteniendo los actuales niveles salariales.

La discusión adquirió una fuerte dimensión política y sindical en Brasil y se convirtió en uno de los debates laborales centrales de cara a las elecciones presidenciales previstas para el 4 de octubre.

El proyecto vuelve a moverse en el Congreso

La propuesta había avanzado a fines de mayo en la Cámara de Diputados, pero posteriormente quedó frenada durante varios meses en el Senado.

El tratamiento volvió a activarse después de que Lula y el presidente de la Cámara Alta, Davi Alcolumbre, retomaran durante agosto las conversaciones sobre la iniciativa.

Alcolumbre giró el proyecto a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), donde el senador Omar Aziz quedó a cargo de elaborar el dictamen. Aziz anticipó que presentará su informe este jueves, aunque todavía se encuentra analizando si mantendrá sin modificaciones el texto que recibió la aprobación de Diputados.

Una semana clave antes de las elecciones

Los tiempos parlamentarios agregan presión a la negociación. Según el cronograma previsto, el Congreso brasileño tendrá una semana de votaciones entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre antes de que la campaña electoral concentre la actividad política.

El Gobierno buscará aprovechar esa ventana para acelerar el tratamiento de una reforma que Lula pretende convertir en uno de los ejes laborales de la etapa final de la campaña.

La discusión brasileña se suma así a un debate que atraviesa al movimiento sindical en distintos países: la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial y la distribución entre trabajadores y empresas de los beneficios derivados del aumento de la productividad.

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