El endeudamiento de los trabajadores de plataformas de delivery registra un crecimiento sostenido y genera preocupación entre los representantes del sector.
Desde el Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (Sitrarepa) advirtieron que cada vez más repartidores recurren a créditos ofrecidos por las propias plataformas y reclamaron una regulación estatal de las tasas de interés, que en algunos casos podrían alcanzar niveles muy elevados.
La secretaria general del gremio, Belén D'Ambrosio, sostuvo que muchos trabajadores terminan extendiendo sus jornadas laborales para afrontar el pago de los préstamos. Según explicó, gran parte de esos créditos están destinados a la compra o reparación de bicicletas y motocicletas, herramientas fundamentales para desarrollar la actividad.
La expansión de este sistema de financiamiento se vincula, en gran medida, a las dificultades que enfrentan numerosos repartidores para acceder al crédito bancario tradicional debido a la falta de historial crediticio o de ingresos registrados bajo esquemas convencionales.
Además de otorgar préstamos a trabajadores, las plataformas también ofrecen líneas de financiamiento a comercios adheridos a sus servicios, consolidándose como actores relevantes dentro del segmento de crédito no bancario.
Un reciente informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) dedicó un apartado especial a la denominada “economía gig” o economía de plataformas, que incluye actividades como reparto y transporte de pasajeros. El organismo señaló que este modelo se caracteriza por la flexibilidad horaria, la digitalización de los pagos y modalidades laborales diferentes a los contratos tradicionales.
Según el estudio, las plataformas utilizan la información generada por la actividad de sus usuarios para evaluar el acceso al crédito. Entre los criterios considerados figuran la antigüedad en la aplicación, la tasa de aceptación de pedidos o viajes y las calificaciones otorgadas por los usuarios.
Los datos relevados por el BCRA muestran un fuerte crecimiento de este mercado. Durante 2025, la cantidad de deudores vinculados a plataformas aumentó un 122%, luego de haber registrado una expansión del 177% entre 2023 y 2024.
El organismo estimó además que, hacia fines de 2025, la deuda promedio de los monotributistas que trabajan mediante plataformas rondaba los 900.000 pesos por persona. En el caso de los comercios adheridos, el nivel de endeudamiento promedio era aproximadamente siete veces superior.
Los trabajadores independientes representan el 54% de quienes toman este tipo de préstamos y concentran más del 62% del saldo financiado. Entre las conclusiones del informe, el Banco Central destacó que las plataformas están financiando de manera creciente a su propia base de trabajadores.
En paralelo, distintas empresas continúan ampliando sus servicios financieros. Banco Galicia anunció recientemente un acuerdo con Rappi para ofrecer herramientas de pago, financiamiento y bancarización tanto a repartidores como a comercios. Por su parte, Pedidos Ya informó que comenzó a otorgar créditos a comercios en 2022 y extendió esa posibilidad a repartidores en 2024.
Desde la compañía señalaron que estas iniciativas buscan promover la inclusión financiera y facilitar el crecimiento de los actores que participan de la plataforma. La firma aseguró haber otorgado hasta el momento 57.000 créditos por un monto total de 84 millones de dólares, de los cuales el 54% correspondió a comercios adheridos. En el caso de los repartidores, indicó que los préstamos tienen plazos de hasta seis meses y no pueden superar el 30% de los ingresos generados a través de la aplicación.
Sin embargo, desde el sindicato advierten sobre las consecuencias de este esquema. “Tenemos situaciones de compañeros que extienden su jornada laboral para devolver los préstamos”, afirmó D'Ambrosio. La dirigente señaló además que los sistemas de otorgamiento de crédito suelen premiar niveles elevados de productividad, como la aceptación constante de pedidos y la disponibilidad en horarios de alta demanda.
Para el gremio, el crecimiento de estas modalidades de financiamiento abre un debate sobre la necesidad de establecer mecanismos de control y regulación que protejan a los trabajadores frente a posibles situaciones de sobreendeudamiento.Si querés, también puedo darle un enfoque más sindical, económico o centrado en el debate sobre la regulación estatal de las plataformas.
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