La negociación paritaria de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) volvió a ponerse en marcha tras la intervención judicial del gremio y la habilitación de los nuevos delegados paritarios.
En la primera reunión entre representantes sindicales y cámaras empresariales, ambas partes comenzaron a analizar alternativas para recomponer los salarios del sector por fuera del esquema tradicional atado a la inflación.
El encuentro, realizado el miércoles pasado, marcó el inicio formal de una nueva ronda de negociaciones en un contexto atravesado por la crisis de la industria metalúrgica, la caída de la actividad, la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de fábricas en distintas regiones del país.
Según estimaciones sindicales, los salarios del sector acumulan un retraso de entre 13 y 14 puntos respecto de la inflación. Actualmente, cerca del 60% de los trabajadores metalúrgicos percibe un salario básico de $1.036.390, una cifra que se ubica por debajo de la línea de pobreza. A esto se suma que en la rama siderúrgica no se acuerdan aumentos salariales desde hace dos años.
Durante la reunión, empresarios y representantes gremiales intercambiaron diagnósticos sobre la situación de la actividad y comenzaron a explorar mecanismos que permitan mejorar los ingresos sin tomar como única referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Las conversaciones continuarán la próxima semana.
La discusión salarial había quedado paralizada por la controversia en torno a la representación del gremio luego de la intervención judicial de la UOM. La situación se destrabó tras un fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que ratificó las facultades del interventor Alberto Biglieri para participar en las negociaciones colectivas y designar a los representantes encargados de llevar adelante las paritarias.
A partir de esa resolución, los delegados paritarios designados por la intervención —Roberto Bonetti (Capital Federal), Daniel Martínez (Cañada de Gómez), Adrián Pérez (Quilmes), Enrique Salinas (La Plata), Edgardo Holstein (San Nicolás) y Manuel Casas (Villa Constitución)— retomaron las conversaciones con las cámaras empresarias del sector.
En las reuniones participan, por un lado, representantes de la Cámara Argentina del Acero para discutir los salarios de la rama siderúrgica y, por otro, cámaras de la actividad metalmecánica como ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC y FEDEHOGAR.
El objetivo central es actualizar los salarios luego de varios meses sin acuerdos. El último incremento fue firmado en noviembre de 2025 y contempló aumentos hasta marzo de este año mediante sumas no remunerativas que acumularon un 14% y totalizaron $160.000, montos que no fueron incorporados al salario básico.
La negociación se desarrolla además en medio de la crisis institucional que atraviesa el sindicato. En mayo pasado, la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló las elecciones de la seccional Zárate-Campana y también dejó sin efecto la elección nacional de autoridades de la UOM, en la que había resultado reelecto Abel Furlán. Como consecuencia, dispuso la intervención del gremio por 180 días y designó a Biglieri al frente de la organización.
Uno de los primeros pasos del interventor fue nombrar nuevos delegados paritarios, una decisión que generó cuestionamientos dentro del Gobierno. Sin embargo, un nuevo pronunciamiento de la Cámara del Trabajo ratificó esta semana que el interventor cuenta con todas las facultades legales, estatutarias y reglamentarias para administrar el sindicato, incluyendo la potestad de designar representantes y negociar acuerdos salariales.
Con ese respaldo judicial, la UOM y las cámaras empresarias retomaron una negociación clave para uno de los sectores industriales más importantes del país, en busca de una fórmula que permita recomponer ingresos en un escenario marcado por la caída de la actividad y el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.



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