Sostienen que la empresa actuó en represalia y, además, incumplió lo acordado en paritarias. Protestas en Mendoza.
Trabajadores de la empresa Winepower (Aceitera San Martín), en la provincia de Mendoza, denunciaron que la firma ejecutó despidos como represalia por el reclamo del pago de un bono no remunerativo que había sido acordado enparitarias.
El conflicto desencadenó una protesta contra la empresa y también acusaciones de hostigamiento sindical.
“Lo único que pedíamos era un bono; lo que recibimos fue persecución y despidos”, expresó un trabajador en diálogo con medios locales, sintetizando el malestar que se extendió entre el conjunto del personal.
El reclamo tiene que ver con un concepto salarial acordado con las empresas por el Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas (SOEVA) pero que hasta el momento no se reflejó en los recibos de sueldo.
Según denuncian, la respuesta empresarial al pedido no sólo fue negativa, sino que estuvo acompañada de un aumento de medidas disciplinarias y, en algunos casos, directamente despidos.
«Una estrategia de amedrentamiento»
Los empleados afectados señalan que la actitud patronal atentó no solo contra su ya de por sí magros ingresos -hay salarios que no superan los 700 mil pesos- sino también contra la libertad sindical al “perseguir a quienes participaron activamente de las asambleas y reclamos”.

La crisis vitivinícola afecta incluso a bodegas históricas de Mendoza.
En ese marco, se multiplicaron las voces de la planta de personal repudiando lo que calificaron como “una estrategia de amedrentamiento”.
Ante esta situación, los trabajadores convocaron a jornadas de protestas y asambleas en la ciudad de Mendoza, con el objetivo de “exigir la reincorporación de los compañeros cesanteados y la efectiva aplicación de los acuerdos paritarios”.
La crisis de la industria en Mendoza
El hecho aparece en medio de una crisis severa de la industria que está basada principalmente por la baja del consumo de los últimos meses que no parece tener punto final, con bodegas están a la venta o que tuvieron que ceder acciones a grupos internacionales mientras que desaparecen pequeñas producciones de vinos de autor.
De acuerdo con lo que trascendió, la situación más crítica afecta a las bodegas mendocinas Norton (en convocatoria de acreedores) y Bianchi (que acumuló 99 cheques rechazados entre el 26 de diciembre y el 20 de enero) y la sanjuanina Casa Montes (286 cheques rechazados entre el 14 de noviembre y el 19 de enero).
De hecho, Norton, en diciembre pasado, despidió a una docena de empleados, muchos de ellos con varios años de antigüedad. La medida generó un inmediato conflicto con el gremio y una fuerte preocupación por el impacto directo sobre 12 familias de una ciudad donde las alternativas laborales son escasas.
La bodega sostuvo que los despidos fueron inevitables frente a “una crisis estructural del sector vitivinícola, marcada por la caída sostenida del consumo interno, el atraso en los precios del vino a granel frente a la suba de los costos operativos y el impacto de las contingencias climáticas”.
Entre los factores señalados figuran las heladas que afectaron con fuerza las últimas cosechas, reduciendo sensiblemente el volumen de uva disponible para elaboración.
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