La Unión Obrera Metalúrgica difundió un comunicado donde responsabiliza al Gobierno por la caída del empleo, el cierre de fábricas y el avance de importaciones que afectan al sector
La Unión Obrera Metalúrgica difundió hoy un documento en el que alertó sobre "una gravísima crisis industrial y de empleo" que, según afirmó, tiene su origen en la apertura de importaciones, la falta de control del comercio exterior y la ausencia de una política industrial. Para el sindicato que conduce Abel Furlán, ese esquema está desmantelando el entramado productivo y afectando de manera directa al sector metalúrgico.
Empleo en retroceso y fábricas cerradas
El gremio informó que desde el inicio de la actual gestión se perdieron 26.000 puestos de trabajo en la actividad. En su comunicación, señaló que detrás de esa cifra se perciben "familias, comunidades y economías regionales brutalmente golpeadas".
El documento enumeró también cierres de empresas "históricas y productoras esenciales", entre ellas Whirlpool, Essen, SKF Autopartes y KTM Motos, además de múltiples fábricas de baterías y autopartes. Según la UOM, esas compañías "invirtieron, produjeron y generaron empleo durante décadas" y hoy atraviesan un proceso de desmantelamiento.
Rosario, el foco más crítico
La organización marcó un punto de máxima preocupación en Rosario y su área de influencia. Allí, advirtió que unos 3.000 trabajadores y trabajadoras de Línea Blanca se encuentran en "riesgo inminente" de perder su fuente de ingreso frente a la caída del consumo y al impacto de la política económica actual.
Acusaciones al Gobierno Responsabilidades y acusaciones internas
El comunicado responsabiliza de manera directa al Gobierno Nacional por permitir "un comercio exterior sin control" que, según el gremio, arrasa con la producción local. La apertura de importaciones “no fomenta la competencia ni la eficiencia", afirmó, sino que "destruye la industria nacional" y beneficia a "un puñado de importadores".
La UOM también apuntó contra parte del empresariado. Cuestionó "la complicidad silenciosa" de sectores que, por "mezquindad o por temor", no exigen políticas de resguardo para la producción y el empleo. Esa inacción, sostuvo, los vuelve "cómplices de este industricidio".
Un llamado a la unidad
El cierre del texto retoma la línea histórica del gremio: la defensa de la industria como defensa del trabajo. La UOM convocó a las y los trabajadores a sostener la unidad "para defender cada puesto de trabajo, cada fábrica y la dignidad de nuestras familias", con una advertencia final sobre el futuro productivo del país.

Comentá la nota