Italia. Los principales sindicatos metalúrgicos de Italia convocaron a una huelga para el próximo 15 de septiembre en todas las plantas de Electrolux del país, en rechazo al plan de reestructuración de la multinacional, que contempla el cierre de la fábrica de Cerreto d’Esi y un fuerte recorte de puestos de trabajo.
La medida fue anunciada por FIM, FIOM y UILM después de dos jornadas de negociaciones con la empresa en el Ministerio de Industria italiano que finalizaron sin un acuerdo. Según los gremios, Electrolux mantuvo tanto el proyecto de cierre de Cerreto d’Esi como los recortes de personal previstos para sus operaciones en Italia.
El conflicto comenzó a escalar en mayo, cuando Electrolux presentó un plan de reestructuración que inicialmente podía afectar hasta 1.700 puestos de trabajo. La compañía justificó entonces las medidas dentro de una reorganización de sus operaciones industriales.
Las últimas cifras difundidas por UILM precisaron que actualmente la empresa plantea 1.450 puestos excedentes en Italia, además de no renovar los contratos temporales de otros 135 trabajadores. Los sindicatos cuestionaron especialmente que Electrolux continúe sosteniendo el cierre de la planta de Cerreto d’Esi, dedicada a la fabricación de campanas extractoras.
La huelga del 15 de septiembre alcanzará a las instalaciones italianas del grupo y estará acompañada por una concentración frente a la fábrica de Cerreto d’Esi, que se convirtió en uno de los principales focos de la disputa.
FIM, FIOM y UILM vienen reclamando que Electrolux retire el plan de reducción de empleo y garantice la continuidad de la producción en todas sus plantas italianas. Las organizaciones sindicales también demandaron la intervención del Gobierno para buscar una salida que preserve los puestos de trabajo y la capacidad productiva de la compañía en el país.
El conflicto lleva varios meses. Ya en mayo los sindicatos habían realizado una huelga del grupo y una movilización frente al Ministerio, además de disponer medidas contra las horas extras. Posteriormente se abrió una instancia de negociación entre las partes, pero las conversaciones todavía no permitieron alcanzar un entendimiento sobre el futuro de las plantas y del personal.
Tras las últimas reuniones, los gremios consideraron insuficientes los movimientos realizados por la compañía y decidieron profundizar el plan de lucha.
Las organizaciones advirtieron además que podrían convocar nuevas huelgas y otras medidas de fuerza si Electrolux no modifica su programa de recortes y desinversión en Italia.
La disputa trasciende así el futuro de una sola fábrica. Para los sindicatos metalúrgicos italianos, el conflicto con Electrolux forma parte de una discusión más amplia sobre la defensa del empleo y de la producción nacional en la industria de electrodomésticos, un sector que atraviesa procesos de reorganización y reducción de costos.
Con la negociación por ahora trabada, el próximo 15 de septiembre los trabajadores volverán a las calles y paralizarán las instalaciones de Electrolux para exigir que cualquier reestructuración preserve tanto los puestos de trabajo como la continuidad de las plantas industriales en Italia.
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