El Gobierno busca que el Contencioso absorba todas las causas vinculadas a la Reforma Laboral. Ya se quedó con la movida de la CGT y ahora va por la causa abierta por los judiciales de la Nación para evitar que la Justicia Laboral pase a la Ciudad de Buenos Aires sin resguardar ni los empleos ni las condiciones laborales.
El Gobierno Nacional da pasos firmes en su estrategia judicial y afianza la cuestionada Reforma Laboral en los estrados. Es que la Justicia Contencioso Administrativo Federal de a poco empieza a quedarse con todas las definiciones sensibles sobre el tema.
Se trata del fuero en el que la gestión libertaria tiene mayor influencia y poder de lobby y el que desde la Casa Rosada aspiraban a que sea la que tome las determinaciones de fondo sobre el asunto más que sensible para el modelo económico.
Este lunes lograron algo clave: la Sala VIII de la Cámara del Trabajo le envió los incidentes derivados de la causa CGT a la Justicia Contencioso. Allí se tramitará la causa que la CGT buscaba dirimir en la Justicia del Trabajo.
Como si eso fuera poco se requirió definición al presidente de la Cámara del Trabajo respecto del envío, también a ese fuero federal, de la causa que la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) había iniciado para frenar el traspaso de la Justicia Laboral a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Se trata de la acción judicial fue impulsada por el gremio UEJN que conduce Julio Piumato contra el Estado nacional, cuestionando la constitucionalidad de los artículos 79, 90 y 91 de la denominada Ley de Modernización Laboral (Ley 27.802) y artículos del decreto reglamentario 95/2026.
En su presentación, el sindicato planteó que la transferencia de competencias judiciales en materia laboral desde la Nación hacia la Ciudad podría afectar derechos laborales, la estabilidad de los trabajadores judiciales y la estructura del fuero laboral.
«Respecto a la estabilidad y los derechos adquiridos de los agentes judiciales es importante señalar que del texto del “Acuerdo de transferencia” no surge la previsión expresa de la transferencia automática de los empleados judiciales de la justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires», señala el texto.
Entre los principales cuestionamientos, la UEJN advirtió que el acuerdo no establece de manera clara qué ocurrirá con los trabajadores del fuero laboral nacional, generando incertidumbre sobre la continuidad laboral del personal, las condiciones de trabajo, el régimen salarial y escalafonario y la carrera judicial: «En consecuencia, la cuestión relativa al personal judicial y afiliado representado por la U.E.J.N. queda diferida a acuerdos posteriores, generando un marco de indeterminación respecto de su situación jurídica y funcional.»

Comentá la nota