El debate sobre la reducción de la jornada laboral en Brasil se intensificó en los últimos años y volvió a ocupar el centro de la agenda política y sindical.
Actualmente, la legislación nacional establece un máximo de 44 horas semanales de trabajo, generalmente distribuidas en ocho horas diarias de lunes a viernes y cuatro horas el sábado.
Diversos proyectos en el Congreso y propuestas impulsadas por el movimiento sindical y el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva buscan modificar este esquema y avanzar hacia jornadas más cortas sin reducción salarial.
Entre las principales propuestas se destacan: la reducción de 44 a 40 horas semanales con mantenimiento del salario y el fin del régimen 6×1, un esquema habitual que implica seis días de trabajo por uno de descanso.
Presión sindical en el Legislativo
Las organizaciones sindicales afiliadas a la Rel UITA en Brasil mantienen una participación activa en el debate y presionan por la aprobación del fin del régimen 6×1.
Además de movilizaciones y campañas nacionales, las organizaciones han intensificado su acción política mediante audiencias públicas en legislativos estaduales y en el Congreso, con el objetivo de incidir en la discusión parlamentaria.
En ese contexto, el pasado martes 10 se realizó una audiencia pública en la Asamblea Legislativa de Paraná (Alep), convocada, entre otros, por sindicatos del sector de la alimentación del estado junto con diputados y diputadas del Partido de los Trabajadores (PT) y del Partido Democrático Trabalhista (PDT).
El secretario regional de la UITA, Gerardo Iglesias, participó en la audiencia y afirmó que el fin del régimen 6×1 es una medida urgente y necesaria, especialmente ante las condiciones que enfrentan los trabajadores y trabajadoras del sector frigorífico.
“La industria frigorífica de Brasil es la mayor proveedora de proteína animal del planeta y es también el sector que registra más enfermedades ocupacionales. Reducir la jornada es fundamental para proteger la salud y garantizar mejores condiciones de trabajo en un sector que masacra trabajadores y trabajadoras”, subrayó.
También intervinieron Ernane Ferreira, presidente de la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación y Afines del Estado de Paraná; Artur Bueno de Camargo, de la Confederación Nacional de los Trabajadores de la Industria de la Alimentación; y Josimar Cecchin, de la Confederación Brasileña Democrática de Trabajadores de la Alimentación de la CUT (CONTAC).
La audiencia contó además con la participación de dirigentes de centrales sindicales brasileñas y auditores del Ministerio Público de Trabajo, quienes analizaron el impacto del régimen 6×1 en la salud y en las condiciones laborales.

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