Milei pone a Pettovello al frente de la reforma laboral mientras crece la resistencia sindical

Milei pone a Pettovello al frente de la reforma laboral mientras crece la resistencia sindical

El presidente Javier Milei reforzó la supervisión política de la reforma laboral y encargó a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, la conducción directa de las negociaciones del proyecto que el Gobierno quiere aprobar en el Congreso, en un gesto que desplaza la influencia del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y anticipa tensiones con sindicatos y opositores.

En el Ejecutivo reconocen que Pettovello se transformó en “la figura que valida o frena cada avance del proyecto”, y que el secretario de Trabajo, Julio Cordero, consulta cada paso con la ministra, quien “lleva el mensaje a Milei”, según admitió una fuente del gabinete.

La decisión de centralizar la negociación en Pettovello no pasó desapercibida en el Congreso ni en el movimiento obrero. Un legislador opositor recordó que Cordero llegó a definir a la ministra como “un ser de luz” durante su exposición ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

La movida se da en un clima de fuerte rechazo por parte de los gremios.

La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una multitudinaria movilización en Plaza de Mayo, donde dirigentes sindicales criticaron el proyecto de reforma laboral que busca, entre otras medidas, dar más flexibilidad a los empleadores en temas como jornadas, vacaciones y sistemas de indemnización, y limitar aspectos del derecho de huelga, algo que los sindicatos consideran un ataque a los derechos laborales básicos. “No queremos menos derechos, queremos más trabajo, más dignidad”, dijo Jorge Sola, dirigente de la CGT durante la protesta. 

Pettovello salió a defender la iniciativa y cruzó a la oposición, argumentando que “¿qué derecho protegemos si trabajo no hay?”, y afirmó que para “proteger el derecho del trabajador tenemos que proteger el trabajo”, destacando la necesidad de modernizar la legislación para promover empleo.

El oficialismo también intenta sumar apoyo político: Diego Santilli intensifica reuniones con gobernadores para consolidar respaldo provincial al plan. Pero en el Congreso ya advierten que el texto sufrirá cambios antes de volver a la discusión en febrero, y que pocos legisladores fuera del oficialismo se animarían a sostenerlo “así como está”, según dijo un diputado de Fuerza Patria con tono crítico. La pulseada por la reforma laboral se perfila como uno de los principales frentes de conflicto entre el Gobierno y los trabajadores organizados en 2026, con la CGT incluso amenazando con convocar a un paro nacional si el proyecto continúa avanzando sin consenso.

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