Nuevo golpe para el PJ: la unidad no alcanzó para frenar la reforma laboral y quedó expuesta la falta de poder

Nuevo golpe para el PJ: la unidad no alcanzó para frenar la reforma laboral y quedó expuesta la falta de poder

El peronismo sufrió un duro revés en el Senado, donde no puedo construir una mayoría para tumbar la iniciativa de Milei. La caída del peso político en la calle y el desafío de renacer

Por Joaquín Múgica Díaz

En esta oportunidad no hubo unidad política suficiente para frenar la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. El peronismo padeció un fuerte golpe en el Senado, donde el oficialismo logró darle media sanción al proyecto ideado en la Casa Rosada y sostenido por la red de acuerdos que Santiago Caputo, Diego Santilli y Patricia Bullrich gestionaron en las últimas semanas.

Te puede interesar:Indemnizaciones, cuotas y Fondo de Asistencia Laboral: cómo la reforma laboral modifica el escenario para grandes empresas y pymes

El PJ sumó un revés que afecta las estructuras internas del esquema político y deja en evidencia la disminución del poder de fuego que siempre tuvo en el Congreso. La derrota en las elecciones legislativas de octubre de 2025 empieza a mostrar sus consecuencias más concretas.

No bastó la unidad del bloque justicialista encabezado por José Mayans, ni el acompañamiento del santiagueño Gerardo Zamora y su compañera de bancada, que integran un interbloque con el espacio mayoritario donde se agrupan kirchnerismo y peronismo federal. En los últimos comicios el justicialismo pasó de tener 34 legisladores a 28. Son manos que faltaron y se hicieron notar.

Te puede interesar:Una argentina en la isla que tiene la única frontera abierta del Caribe: “Pasás de un país a otro cruzando la calle, sin trámites”

A esa caída histórica en la Cámara, se sumó el desgaste que fue atravesando el bloque, al que a lo largo del último año se le alejaron los cinco legisladores que conforman el bloque de Convicción Federal, que responde a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Ricardo Quintela (La Rioja).

Durante la sesión hubo incidentes en las inmediaciones del Congreso (Jaime Olivos)

El caso del riojano Quintela es particular. El “Gitano” no se apartó en las votaciones claves. Fernando Rejal, senador que integra el bloque y responde políticamente a él, ayer no dio quórum ni apoyó el proyecto libertario. Los bloques separados son parte de una película con final anunciado. Aun así conviven en un delicado equilibrio.

Te puede interesar:¿Cuándo cae Semana Santa en 2026 y qué días serán feriados?

Los conflictos entre un sector del peronismo del interior y el espacio de Cristina Kirchner crecieron con el correr de los años. Incluso cuando todos estaban bajo el mismo techo del oficialismo, durante los cuatro años de gobierno de Alberto Fernández. Esos enfrentamientos derivaron en la conformación de distintas listas en las provincias y en la construcción de una identidad disgregada, que ya no logra mostrarse como principal opción frente al gobierno libertario.

Tampoco fue suficiente que los cinco legisladores de Convicción Federal votaran en contra del proyecto. “Esta ley no le resuelve un solo problema a los laburantes. Es una ley destructiva. Pero este interbloque no ha tenido una propuesta superadora para este debate. Es una pena que el peronismo no haya podido estar a la altura de las circunstancias en estos años”, expresó la jujeña Carolina Moisés.

La bancada que integran Moisés, Fernando Rejal, Sandra Mendoza, Fernando Salino y Guillermo Andrada votó en contra. De esa manera, todo el interbloque se unificó contra la reforma laboral, pero aun así no logró frenarla. Las alianzas tácticas con el radicalismo o bloques provinciales no prosperaron como en otras ocasiones. El futuro de ese esquema legislativo es incierto.

Las manifestaciones callejeras perdieron peso específico aunque siguen teniendo una carga simbólica importante para el peronismo (Maximiliano Luna)

Al peronismo tampoco le alcanzó con la presencia de la CGT en la calle, que recibió un guiño al mantenerse dentro del proyecto los aportes sindicales y las cargas para las obras sociales. Tampoco fue suficiente la figura de Axel Kicillof, el único gobernador peronista que estuvo en la puerta del Congreso manifestando su desacuerdo con la reforma laboral.

“Esta reforma laboral la armaron con una serie de amenazas y extorsiones a diferentes sectores. Fueron sacando lo que le quita recursos a las provincias para conseguir el voto. Fueron por la extorsión. Están generando un estado muy difícil en lo financiero”, sostuvo el gobernador bonaerense durante una entrevista con Radio con Vos.

El apoyo callejero de algunas organizaciones sociales y políticas tampoco alcanzó. La fuerza que supo tener el año pasado para frenar leyes como la del financiamiento universitario o la emergencia en discapacidad, se diluyó entre los resultados electorales, el recambio de las cámaras y la caída en desgracia de algunos aliados que no renovaron sus bancas.

El intento de resistencia ahora se trasladará a la Cámara de Diputados, donde La Libertad Avanza (LLA) se constituyó como la primera minoría, aunque enfrenta un escenario más complejo que en la Cámara alta. Podría obtener la aprobación general de la ley, pero tendrá mayores dificultades en el tratamiento particular de varios artículos.

El peronismo votó en unidad pero, aún así no pudo frenar la avanzada legislativa del gobierno nacional (NA)

En los días previos a la sesión, en el peronismo daban por perdida la batalla legislativa. Paralelamente, varios legisladores reconocen la necesidad de reactivar el espacio político y debatir el fondo de la representación. La oposición justicialista requiere una identidad renovada para poder saltar el ciclo de la interna y comenzar a construir un nuevo proyecto político.

Otra muestra de debilidad se evidenció en la calle. Las movilizaciones sindicales y políticas han perdido volumen con el paso de los años. El debate sobre el tema en cuestión se traslada cada vez menos al espacio público, donde el peronismo queda atrapado por los incidentes que generan grupos violentos o infiltrados, presentes en las manifestaciones frente al Congreso.

El triunfo de Milei expuso su efectividad para construir un poder más sólido en el último tiempo y la fragilidad del peronismo, que sigue enfrascado en un sinfín de internas y en una disputa por los liderazgos que, si pretende ser competitivo en 2027, deberá resolver este año.

Comentá la nota