El titular de la CTA oficialista sostuvo que la medida tuvo que "haberse hecho antes" y pidió que se considere el ingreso de las familias. "Es muy difícil para una persona que solamente tiene una cocinita, reducir el consumo en un 20 por ciento de buenas a primeras"
Juan Belén, segundo de Antonio Caló en la UOM, admitió que están desorientados y que la suba seguramente se trasladará a las paritarias. Y en diálogo con radio Vorterix, el secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Hugo Yasky, también fue muy crítico. "Creo que tendría que haberlo hecho antes y a mí me gusta un modelo de reducción de subsidios que empiece a considerar cuáles son los niveles de ingreso de cada familia", dijo el gremialista.
El Gobierno informó que si los usuarios registran un consumo por bimestre que resulte un 20% menor al mismo período del año pasado, la medida tendrá un efecto "neutro": esto significa que no hay un recorte de subsidio, y por ende, no suben las tarifas. En cambio, si el usuario registra un consumo en el bimestre de entre 5% y 20% menor que el del mismo bimestre de 2013, el recorte se aplicará en un 50 por ciento.
"Es muy difícil para una persona que solamente tiene una estufa o una cocinita de cuatro hornallas, reducir el consumo en 20% de buenas a primeras", remarcó el líder de la CTA.
Ayer, los ministros de Economía y de Planificación, Axel Kicillof y Julio de Vido, informaron sobre una reducción y redistribución de los subsidios de gas y agua, que se traducirán en una fuerte suba de tarifas. En el caso del primer servicio, representan incrementos entre el 100% y 284% y en el segundo, entre 170% al 406%. Yasky, un sindicalista cercano al gobierno nacional, sostuvo que es un "esquema totalmente injusto".





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