El flamante jefe de Gabinete Jorge Capitanich recibió a los representantes de la CGT y la CTA y planteó el objetivo de "crear no menos de 300.000 empleos".
En la misma línea, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, reveló que conversaron sobre cómo mejorar la competitividad y anticipó que habrá próximas reuniones conjuntas con empresarios y también sectoriales para analizar las particularidades de cada actividad.
Vale aclarar que no fueron convocados para la reunión las centrales enfrentadas con el oficialismo: la CGT de Hugo Moyano, la CGT Azul y Blanca, de Luis Barrionuevo, y la CTA de Pablo Micheli, quien criticó los cambios en el Gobierno. "Nos augura un panorama bastante feo", afirmó y definió al nuevo jefe de Gabinete como "un experto en pobreza, que viene de una de las provincias más pobres de la Argentina donde además hay discriminación".
Capitanich, por su parte, destacó la reunión con los gremialistas y adelantó que planteó una agenda productiva para los próximos dos años que incluye como metas "la creación de no menos de 300.000 empleos", la "reducción de la informalidad laboral" y "la inversión pública para reducir costos sistémicos".
"Esta agenda de competitividad representa para ustedes desafíos", les dijo Capitanich a los dirigentes sindicales y reiteró que una de las prioridades es "la incorporación de una mayor cantidad de trabajadores" rurales al empleo registrado y pidió "generar los consensos para la aplicación de estas metas".
También participaron del encuentro los ministros de Economía, Axel Kicillof; de Industria, Débora Giorgi; de Interior y Transporte, Florencio Randazzo; y de Agricultura, Carlos Casamiquela.












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