Represión: ¿A qué le teme el Gobierno?

Represión: ¿A qué le teme el Gobierno?

El Gobierno lo volvió a hacer. Desarticuló una gigantesca movilización con represión en medio de la sesión en el Senado por la reforma laboral.

Se esperaba una convocatoria multitudinaria. Y lo fue. Lo fue hasta que desde el Gobierno decidieron romper con la foto que tanto duele. Una imagen mata-relato- Una de esas que molesta, que desde cualquier esquina no logra divisarse una baldosa, que dicho sea de paso, baldosas que siempre están a la orden de algún inadaptado que le da razones a este presidente para generalizar y calificar a todo imberbe como “kuka”.

Los kukas no lo hicieron. Tampoco lo hizo el sindicalismo. Las columnas de los gremios entraron desde todas las esquinas lindantes a la Plaza de Los Dos Congresos. Con bombos, platillos, cánticos y los improperios característicos de alguien enojado. No justificable, claro. Pero una verdad disfrazada de insulto no le da respaldo a un palazo, a la piedra, a romper veredas, pero mucho menos a devolver gentilezas con gas lacrimógeno o proyectiles, algunos de goma, otros vaya uno a saber.

¿A qué le tiene miedo el Gobierno? A los gremios industriales que ven como sus puestos de trabajo se van disolviendo en una caída en picada de la producción o se va para abajo la industria automotriz. ¿A los gremios que viven del Comercio? Que ven como las ventas caen sostenidamente y las y los trabajadores ven peligrar ese mostrador de ropa o de comidas rápidas. ¿A los gremios aeronáuticos? Que son los encargados de darle relevancia a las empresas que fomentan el turismo nacional, que ven crecer las microeconomías regionales, que con un buen servicio logran tentar a los de afuera a que dejen sus divisas adentro.

¿A quien le tiene miedo el Gobierno? ¿A los empleados ferroviarios que ven cómo se cierran ramales y suspenden servicios por la falta de mantenimiento? ¿A los de Sanidad? Que son profesionales que ven, día a día, como se degrada el sistema de Salud por la falta de financiamiento y caída en el empleo formal y que, además, también son víctimas indirectas de los aumentos siderales de las prepagas.

¿A quiénes les tiene miedo el Gobierno? ¿A los gremios? Deberían ser sus principales aliados en el crecimiento de un país que piense en la matriz productiva, en la generación de empleo genuino. No fomentar el monotributo y hacer desaparecer la presunción de relación de dependencia para que sea más sencillo despedir. Eso no es crear trabajo, eso es flexibilizar.

Pisar las paritarias, provocar un sistema de negociación salarial Low Cost y frenar el desarrollo es una excelente estrategia. Es crear el hábitat ideal para que un grupo de empresas sean más dominantes de lo que son. Y sus trabajadores más esclavos de lo que ya son. El capitalismo bienintencionado es un muy buen sistema para el desarrollo. Pero el capitalismo voraz, especulador y negrero, es desigual, deja tierra arrasada de la cual luego es muy difícil recomponer el tejido social.

¿Le tiene miedo al ciudadano? Aquel que mes a mes paga con aumentos estratosféricos la luz, el agua y el gas. Que cada servicio como televisión, internet o plataformas de recreación le aumentan notablemente por la devaluación del peso argentino

Pero reprimir es la manera más fácil. Sí. Adelante. Borrar la foto. Pero es un error. Todo vuelve. Las grandes guerras ganadas contienen muchas batallas perdidas.

El miedo estructural es una sensación de vacío. De que algo no está funcionando tal como debiera. La recesión, la caída de la economía, la pérdida de poder adquisitivo, las 20 mil Pymes que cerraron en los últimos dos años, los 300.000 puestos de trabajo menos son un elemento de temer. Porque ese apoyo popular que La Libertad Avanza obtuvo en las elecciones que pasaron, pueden transformarse en un partido difícil de revertir.

Comentá la nota