La CGT elige la vía del diálogo mientras se queja de que el Gobierno “ayuda poco”

La CGT elige la vía del diálogo mientras se queja de que el Gobierno “ayuda poco”

Tonalidades varias respecto de la necesidad de una huelga en el mapa gremial

A una semana de haber asumido su nueva etapa la CGT se debate entre el análisis y la esperanza a corto plazo de mejoras. Sobreviven advertencias al Gobierno en la convocatoria del 29 de abril respecto a huelgas, superadas hoy por alguna esperanza de mejoría, freno inflacionario y algunas golosinas.

La profecía del jefe de UPCN, Andrés Rodríguez, en cuanto a que el horizonte no incluye una medida de fuerza desde esa central, no tiene la sintonía con el mensaje-advertencia del documento que leyó Juan Schmid el 29A. “El paro no es un fin en si mismo”, resumió anoche una fuente cegetista a BAE Negocios, argumentó incluso que las banderas agitadas en tal sentido solo flamean en las dos CTA y el Corriente Federal-Núcleo MTA-Asociación Bancaria, que lideran Sergio Palazzo (AB) y Héctor Amichetti (Gráficos).

“Si bajan la inflación y aciertan un par de

cositas más, creo que la cosa se tranquiliza”

Schimid, también jefe de la CATT, apela a los moldes del diálogo con entrevistas solicitadas a diferentes ministros, pero no emitió un cheque en blanco, sino que tomando la defensa de la actualización del ingreso a los jubilados, reclamó para el 23 del corriente, alguna medida en concreto.

El triunvirato, que integran el rosarino, Héctor Daer y Carlos Acuña, no es secreto alguno, mucho menos después del almuerzo entre el Presidente y Hugo Moyano, tiene vocación de diálogo, más allá de las obligaciones que amerita la supervivencia gremial.

Tampoco es un descubrimiento que Macri los ayuda poco. Ayer, en La Matanza, disparó un mensaje poco sutil y en neta defensa del cuestionado ministro de Educación, Esteban Bullrich, blanco elegido de los sindicatos de maestros y profesores.

Anticipando postura al paro docente del viernes dijo el Jefe de Estado: “nos cuesta entender cuando los gremios prefieren caer en paros, que lo único que hacen es afectar aún más ese compromiso de generarles herramientas a nuestros chicos para que tengan realmente acceso a un mejor futuro”.

Tampoco es casualidad que los trabajadores mercantiles y de la construcción, estén discutiendo la segunda paritaria del año, tras su acuerdo semestral.

La administración de Cambiemos se asegura calma en dos de las organizaciones que agrupan un considerable número de trabajadores y actividades claves. “Si bajan la inflación y aciertan un par de cositas más, creo que la cosa se tranquiliza”, confió a este diario otro dirigente con alto poder de “conciliación” en momentos ásperos.

“El paro no es un fin en sí mismo”, resumen y se

diferencian de las CTA y la Corriente Federal

No faltan los que consideran que los más entusiasmados con una huelga general “se quieren llevar puesto al Gobierno”, al tiempo que recitan el manual de supervivencia gremial, y tampoco los que saben que su postura, contra toda forma de liberalismo, les garantiza que “hoy por hoy” la cuestión es “perder por poco”. Por ahora los une la preocupación, con relativa dosis de fe en mejoría alguna.

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