Hugo Yasky y un giro para estar alineado: "La cláusula gatillo genera dinámica inflacionaria"

Hugo Yasky y un giro para estar alineado:

El jefe de la CTA rechazó ahora el ajuste automático pese a que lo exigió durante la gestión macrista

El secretario general de Central de Trabajadores de la Argentina ( CTA) y diputado nacional del Frente de Todos Hugo Yasky hizo ayer un giro de 180 grados y cambió su postura sobre la necesidad de la aplicación de " la cláusula gatillo" como método de actualización del salario.

La nueva posición de Yasky va en línea con el pedido de mesura que hizo a los gremios el presidente Alberto Fernández para que acepten aumentos salariales fijos y no reclamen la cláusula gatillo, una llave de ajuste automático que permite no perder contra la inflación.

Así, de la noche a la mañana, el sindicalista dejó atrás la posición favorable que supo defender con uñas y dientes durante el macrismo para cuestionar ahora la cláusula porque "es un mecanismo de indexación".

"La cláusula gatillo genera esa dinámica inflacionaria en la que siempre [los trabajadores] vamos a ir corriendo de atrás", dijo Yasky en declaraciones radiales.

Así pareció olvidar que durante 2018 defendía su inclusión en las paritarias. "Creo que una paritaria del 25 por ciento con cláusula gatillo sería razonable. Algunas consultoras hablan de un 30 por ciento de inflación", dijo Yasky aquel año.

Consultado por LA NACION sobre este cambio repentino de opinión, Yasky se justificó en las medidas económicas de la actual gestión.

"Ahora tenemos un gobierno que trata de frenar el proceso especulativo, tratando de bajar las tasas y bajar el proceso inflacionario con medidas que están en plena vigencia, como el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, las tarifas de transporte, los peajes", aseguró el sindicalista, surgido en la confederación docente de la Ctera.

Agregó que "es atendible y sensato" el acuerdo que propone el Gobierno de definir uno o dos tramos con sumas fijas para que después "las paritarias se desarrollen en el marco de una absoluta libertad".

Además, justificó su cambio de postura sobre la cláusula gatillo en que "la economía en la Argentina se descarriló en un proceso de especulación financiera de toma de deuda que nos empujó a una espiral inflacionaria" y en aquel contexto "lo que los gremios pudieran hacer para lograr que sus salarios no se deprecien era válido".

El líder de la otra vertiente de la CTA, Ricardo Peidro, se diferenció de Yasky y cuestionó las limitaciones oficiales en la negociación salarial. "Paritarias libres son paritarias libres. Puede haber sectores que las pacten y sectores que no. Ahora, los que las pactaron se tienen que cumplir", dijo Peidro.

Para Peidro, la cláusula gatillo debe discutirse en el marco de una paritaria libre. "Si hay una razón para que no esté [la cláusula gatillo], deberían llamarnos y explicarnos por qué".

Las declaraciones de Yasky se producen mientras hay varias negociaciones salariales en curso, como el caso de los gremios docentes, tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires.

En las provincias, los gobernadores rechazaron mantener la cláusula de ajuste automático a pesar del rechazo de los sindicatos.

Comentá la nota