En las negociaciones que ya se abrieron, lo que manda es la diversidad

En las negociaciones que ya se abrieron, lo que manda es la diversidad

Los gremios rechazan el 15% de aumento que quiere imponer el Gobierno para 2018.

Aunque no empezó la época alta de paritarias existe a hoy un escenario variopinto: si la intención del Gobierno de mantener un 15% de aumentos se cumple, los negociadores paritarios tendrán que apelar a incentivos por productividad, presentismo, o la alteración de porcentuales que afecten ciertos rubros como la antigüedad.

La primera paritaria la cerró a fines de diciembre el gremio deUtedyc, que reúne a los empleados de clubes: fue por un 18% desdoblado en un 10 por ciento desde enero y a partir de agosto, el 8 restante. No solo perforó el deseo del Gobierno, sino que le sumó en noviembre una revisión de acuerdo a la evolución de los precios.

La de los aeronáuticos e Intercargo, que se cerró en noviembre, por lo que abarca 11 meses de 2018, se firmó por el 17% pero tanto los gremios como el Gobierno admiten que con los extras orilla el 20 por ciento.

El jueves firmaron, por el 15 por ciento, los trabajadores del gremio de aceiteros de San Lorenzo, un sindicato chico que no está adherida a la Federación Nacional, cuya paritaria vence el 31 de marzo. En Trabajo se esperanzan con replicar este acuerdo con otro gremio de poco porte, como es el de tintoreros.

El que ya recibió la oferta por una suba salarial con vistas a 2018 fue Armando Cavalieri: aunque empieza a negociar en marzo, las cámaras que reúnen a los comerciantes firmaron hace siete días la cláusula gatillo 2017 por el 6% y le hicieron saber que la oferta del año será el 15 por ciento; aunque el Gobierno quería que ese mismo día se firmaran ambas cuestiones a la par.

Los bancarios ya están en un grado de conflicto significativo y sin resultados a la vista: es la paritaria privada de mayor volumen que se negocia ni bien arranca el año: son unos 100.000 trabajadores. Tiene vencida la conciliación obligatoria y Sergio Palazzo ya convocó a dos paros: uno, de 24 horas para el 9 de febrero, y otro para el 19 y 20. Las cámaras ofertan el 9% ahora y acompañar la inflación cuando el aumento de precios superen ese porcentaje.

A la par, aunque con mucho mayor volumen de trabajadores involucrados y en la esfera estatal, están los docentes bonaerenses: ya hubo voces advirtiendo que “no aceptarán un 15%” y rechazaron no incluir la cláusula gatillo.

En este clima de incertidumbre, el sector ferroviario se sentará a discutir a mediados de febrero la paritaria anual., El gremio busca, antes de avanzar en un número final, ver cómo va cerrando la inflación durante el primer trimestre para estirar la firma del acuerdo a entrado marzo. Quieren sumas a cuenta durante enero, febrero y marzo para acotar sacudones económicos.

Tanto UPCN como la UOCRA, que negocian paritarias avanzado el año, tienen pendiente disparar la cláusula de revisión: los estatales cerraron en un 20%, es decir 4,8 puntos por debajo de la inflación de 2017. Los constructores, que cerraron en 21% por 2017, vienen negociando un bono de fin año, aunque por ahora no llegó al bolsillo de los trabajadores. Y tampoco se accionó la cláusula gatillo.

Por ahora, los que peor están son los trabajadores del Correo Argentino: les anticiparon que la última cuota del 5% de aumento salarial correspondiente a la paritaria 2017 y que se abonará el martes no se efectivizará. A eso se sumó el anuncio de despidos.

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