Nueva estrategia: Vidal y Baradel evitan chocar en el arranque de la paritaria

Nueva estrategia: Vidal y Baradel evitan chocar en el arranque de la paritaria

Ambas partes mantienen un frágil equilibrio y esquivan una confrontación como la del año pasado.

En el arranque de la paritaria docente, tanto el gobierno como los gremios docentes están apostando al diálogo y la diplomacia. A diferencia del año pasado, ambas partes de la negociación evitan -por ahora- desplegar fuertes críticas.

El ministro de Trabajo, Marcelo Villegas, dijo en una actividad en Mar del Plata que ahora "el clima es otro" y reconoció que "los conflictos dejan aprendizajes". Villegas destacó que en el primer encuentro con los gremios "hicimos una propuesta que fue rechazada, pero hubo un intercambio serio y respetuoso de opiniones".

Se trata de un frágil equilibrio discursivo que puede quebrarse en breve por cualquiera de las dos partes. Por ahora, el gobierno trabaja para llevar a la reunión del jueves una oferta que supere la propuesta de la semana pasada. En tanto, los gremios reconocen que la oferta "es absurda", lanzan críticas pero evitan cruzar una línea en cuanto a las acusaciones.

En estricto off the record, en el gobierno reconocen que la estrategia del año pasado desgastó al Ejecutivo y fortaleció a los gremios. Más aún cuando -tras la paritaria- tanto Roberto Baradel en Suteba, como Mirta petrocini en la FEB, atravesaron elecciones y retuvieron la conducción de los dos principales sindicatos docentes.

El escenario es complejo. Vidal no tiene demasiado margen para sobrepasar el 15% que la Casa Rosada quiere imponer en todas las negociaciones. Un número que los docentes no van a aceptar. El año pasado, la primera oferta fue del 17% y los gremios terminaron aceptaron un aumento salarial del 27% luego de 148 días de duras negociaciones, que incluyeron 17 paros.

Por ahora, la propuesta del gobierno está muy lejos de eso. El jueves, el Ejecutivo ofreció una suba del 15% en tres cuotas que terminaría de cobrarse con los sueldos de septiembre, al tiempo que anunció un plus de 4.500 pesos para los docentes que no faltaron en 2017.

En la negociación del año pasado el núcleo duro de poder de Vidal definió ir al choque con los docentes desde el primer día de paritaria. "Hay un modelo sindical que atrasa, absolutamente ideologizado, que cogobernó el sistema educativo durante los últimos doce años", decía el entonces ministro de Educación bonaerense, Alejandro Finocciaro, al salir de la primera reunión con los gremios.

Este año el esquema es distinto. Con Finocciaro (considerado un halcón en el gobierno de Vidal) en Nación, el discurso del gobierno quedó en manos de Federico Suárez, el ministro de Asuntos Públicos. Suárez es un especialista en comunicación que responde a Marcos Peña y fue el vocero del gobierno tras la reunión de la semana pasada.

Por ahora las expectativas están puestas en la reunión del próximo jueves. La mejora podría estar en que se pague en menos de tres cuotas (o que el porcentaje de aumento sea mayor en la primera) o en el plus de presentismo. Los funcionarios adelantaron en la pasada reunión que presentarían una propuesta sujeta al presentismo para 2018.

Pero este no es un tema fácil de la negociación. Baradel anunció ayer que denunciará a Vidal ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por la decisión de pagar el plus por el presentismo 2017, ya que a su entender "constituye una práctica desleal, afecta la salud de los trabajadores y los derechos adquiridos".

Roberto Baradel y Sergio Palazzo.

La negociación va ser dura y sostener la diplomacia mostrada hasta ahora algo que parece imposible. "El 15% es lo que podemos pagar", dijo hoy Villegas horas después de que se diera a conocer la nueva convocatoria. Reiteró, además, que "la cláusula gatillo no es para siempre".

Baradel evitó el protagonismo en la reunión de la semana pasada. Sin embargo, hoy estuvo en La Plata respaldando a los bancarios que rechazaron el cambió en el régimen jubilatorio del Banco Provincia.

Baradel evitó disparar munición gruesa contra Vidal, pero aseguró a la agencia DIB que "la gobernadora tiene recursos" para mejorar la oferta y que esperan "una oferta por encima del 20% y con cláusula gatillo". Además, reiteró que con el ofrecimiento ya rechazado los salarios estarían "por debajo de los aumentos de todos los bienes y servicios y no estamos dispuestos a aceptarlo".

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