La negociación salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte volvió a fracasar y dejó abierto un escenario de creciente tensión que podría derivar en una nueva medida de fuerza en los próximos días.
La audiencia realizada en la Secretaría de Trabajo concluyó sin avances concretos luego de que las empresas ratificaran que no están en condiciones de presentar una propuesta de recomposición salarial. Según argumentaron, cualquier mejora en los haberes depende de una actualización de la estructura de costos y de los subsidios que reciben para sostener el servicio.
Desde la UTA rechazaron esa postura y sostuvieron que los trabajadores no pueden seguir siendo “rehenes” de una disputa entre el Estado y las empresas. El gremio reclamó una solución inmediata a la discusión paritaria y advirtió que podría avanzar con medidas de fuerza si la situación continúa sin resolverse.
La organización sindical también expresó preocupación por el pago de los salarios correspondientes al mes de junio y rechazó de manera categórica cualquier posibilidad de que el medio aguinaldo sea abonado en cuotas.
Por su parte, las cámaras empresarias aseguraron que atraviesan una delicada situación financiera. Sostienen que los subsidios continúan calculándose sobre estructuras de costos desactualizadas, mientras que gastos esenciales como el combustible y el mantenimiento de las unidades registraron fuertes incrementos durante los últimos meses. Según afirman, esa situación les impide asumir nuevos compromisos salariales sin una asistencia adicional por parte del Estado.
Ante la falta de acuerdo, la autoridad laboral exhortó a las partes a mantener abiertas las negociaciones y continuar buscando una salida consensuada al conflicto. No obstante, el riesgo de una nueva interrupción del servicio permanece latente y la conducción de la UTA analiza los pasos a seguir en caso de que no aparezcan respuestas satisfactorias.
Mientras tanto, los colectivos continúan circulando con normalidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), aunque la incertidumbre persiste entre los usuarios del transporte público. El conflicto salarial se desarrolla además en un contexto de recientes aumentos tarifarios, tanto en las líneas de jurisdicción porteña y bonaerense como en las nacionales, que aplicarán nuevas actualizaciones durante julio.

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