Por Emilia DelfinoEl secretario general de la CGT oficial, Antonio Caló, dejó plantado al papa Benedicto XVI. Tal como anticipó PERFIL el su última edición, la comitiva de la CGT oficial tuvo su encuentro con el líder de la Iglesia Católica el miércoles, pero el metalúrgico prefirió faltar a la reunión en el Vaticano.
Caló regresó de sus vacaciones antes de la visita papal del miércoles, pero igual no viajó. Los sindicalistas tenían prevista una visita al Vaticano para el 23 de febrero, pero la cita se adelantó para el miércoles 6 de febrero. Caló nunca se enteró porque se fue de viaje y dejó su teléfono celular en manos de uno de sus secretarios del gremio. Fue imposible localizarlo antes de viajar a Roma el sábado pasado.
Los dirigentes regresan el domingo. Tenían la esperanza de que Caló llegara al encuentro papal y así poder presentarle a Benedicto XVI al número uno de la central obrera, como fija el protocolo. El encuentro con el Papa es una costumbre histórica de la cúpula de la CGT y un fuerte gesto político. Sólo Hugo Moyano evitó esa foto debido a que es evangelista.








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