Omar Maturano denunció una pérdida salarial de hasta el 38%, advirtió sobre un fuerte deterioro del sistema ferroviario y llamó a movilizar durante el debate de la reforma laboral, independientemente si esta sale o no con media sanción del Senado.
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, confirmó el rechazo del gremio a la oferta salarial del 2% para diciembre y dejó en claro que el conflicto excede la discusión paritaria. El dirigente ferroviario vinculó el reclamo salarial con el deterioro estructural del ferrocarril y advirtió que la falta de inversión pone en riesgo tanto el empleo como el futuro de la actividad.

“El primer reclamo no es solamente salarial, sino también el estado del material rodante, que se va cayendo”, advirtió y remarcó: “Si nos quedamos sin industria, nos quedamos sin salario”. En ese marco, confirmó que el ofrecimiento del 2% fue rechazado y que el gremio aguardaba una nueva instancia de negociación.
El rechazo, según el fraternal, se sustenta en la inflación de diciembre que fue del 2,8%. Además, recordó que en noviembre el ofrecimiento fue del “1,5” cuando la inflación fue sensiblemente mayor, y advirtió que el atraso se acumula mes a mes. “Perdimos aproximadamente un 35, 38 por ciento del salario”, detalló, al tiempo que reclamó una recomposición que contemple esa pérdida.
“Dicen que no hay inflación, que no hay emisión, pero sí hay deuda, hay bonos y eso es emisión”, señaló, y agregó: “Son unos mentirosos y ya no le creemos de nada”. En ese sentido, cuestionó la falta de interlocutores estables dentro del área de Transporte: “No sabemos con quién hablar, con quién discutir, porque cada tres meses, seis meses, ocho meses nos cambian la gente que está a cargo del ferrocarril”.
Reforma Laboral
El dirigente encuadró esta situación en un problema político más amplio y la vinculó directamente con el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno. “Ellos le dicen cariñosamente modernización laboral”, ironizó, y advirtió que se trata de una iniciativa que avanza sobre derechos históricos de los trabajadores. Frente a ese escenario, consideró la posibilidad de reunir a un comité central confederal para debatir los pasos y la plataforma de reclamos de cara al tratamiento legislativo.

Por el momento, la CGT continúa con la ronda de reuniones con gobernadores y senadores con el objetivo de lograr un bloqueo al proyecto, que detenga su avance en el Senado, con el aliciente de contar, además, con el aval de muchas cámaras empresarias que hasta el momento, asumen por o bajo que esta es una reforma que lejos se encuentra de ser beneficiosa para todas las partes. La central sindical, de no lograr reducir las chances de la media sanción, se la jugará en la Cámara de Diputados, donde el partido podría emparejarse. Pero aun restan muchos cafés por servir.
Maturano propuso una estrategia de confrontación directa y nacionalizada. Planteó “una gran movilización el día que se trate esa ley en Buenos Aires, en la frente del Congreso y en las gobernaciones en todo el país, con cada regional de la CGT”, y adelantó la posibilidad de medidas de fuerza, “salga la ley, o no salga”.
En ese marco, el titular de La Fraternidad sostuvo que el sindicalismo aparece hoy como el único dique de contención frente al avance del Gobierno. “Acá no hay oposición política, no hay oposición de nada. Y la única oposición que queda es la gremial”.

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