Este lunes desde las 11, vía Zoom, el Consejo Directivo analizará el avance de la reforma laboral. La eventual huelga se enmarca en el plan de lucha que la conducción viene delineando desde la asunción del nuevo triunvirato.
La CGT se reunirá este lunes a las 11, de manera virtual, para evaluar el avance parlamentario de la reforma laboral y definir los próximos pasos. Aunque el paro nacional aún no tiene fecha confirmada, en la conducción ya existe consenso político para avanzar hacia una medida de fuerza si el proyecto continúa su curso legislativo.

La posible huelga se inscribe dentro de la agenda del plan de lucha que el triunvirato viene planteando desde el inicio de su gestión. En ese marco, el secretario general Jorge Sola ha reiterado en distintas oportunidades que la central actuaría de manera escalonada y orgánica frente a iniciativas que afecten derechos laborales.
Desde ese encuadre, Cristian Jerónimo fue categórico al definir la iniciativa como “un proyecto de ley regresivo, con una redacción maliciosa y una carga ideológica que va en contra de todos los derechos, tanto colectivos como individuales del mundo del trabajo”.
El dirigente también sostuvo que “están dadas las condiciones y se vienen generando consensos colectivos hacia una huelga nacional”, aunque aclaró que la definición formal dependerá de lo que resuelva el órgano colegiado de la central.
En términos históricos, Jerónimo fue aún más enfático al calificar la reforma como “la más regresiva y perjudicial de las últimas décadas, incluso por encima de procesos de apertura económica previos”, al advertir que podría profundizar la destrucción del entramado productivo si no se rectifica su orientación.
Así, mientras el proyecto avanza en el Congreso, la CGT ordena su estrategia interna. El paro general todavía no tiene fecha, pero el escenario político dentro de la central ya está planteado.


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