La CGT define el paro nacional contra la reforma

La CGT define el paro nacional contra la reforma

Será cuando Diputados trate el proyecto del Gobierno que ya tiene media sanción. Los cegetistas debaten si lo convocarán con o sin movilización, y si será de 12 o 24 horas.

El consejo directivo de la CGT definirá hoy la convocatoria a un paro nacional para el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral -lo que podría ocurrir este jueves. Si bien la semana pasada, cuando el Senado trató el proyecto de ley, la central obrera no llamó a parar ni a movilizarse, la media sanción que aprobó la cámara alta sin las modificaciones esperadas hizo que a los cegetistas más reticentes a confrontar con el gobierno ahora consideren que el paro es “inevitable”. Todo indica, entonces, que habrá paro nacional contra la reforma regresiva del Gobierno pero, ¿con qué alcances y por cuántas horas? Estas son las cuestiones que discutirá, este mediodía, la cúpula de la central obrera, que debatirá el tema por videoconferencia.

La reunión del consejo directivo fue convocada con carácter de “urgencia”. En principio se iba a realizar a mitad de esta semana, pero la adelantaron. Al comentar la novedad, Cristian Jerónimo, uno de los tres secretarios generales de la CGT aseguró que “existen los consensos sindicales suficientes para avanzar en la medida de fuerza”.

El dirigente señaló que “cualquier proceso de actualización normativa (de las leyes laborales) debe surgir de una negociación equilibrada entre trabajadores y empleadores”, pero en este caso “los planteos sindicales no fueron considerados”. En consecuencia, advirtió, “están dadas las condiciones y se vienen generando consensos colectivos hacia una huelga nacional”.

Jerónimo asumió la conducción de la CGT en noviembre pasado, junto a Jorge Sola y Octavio Argüello. Reemplazaron así al histórico triunvirato de Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano, en un congreso en el que ratificaron la unidad de la central frente al gobierno de Milei. Sin embargo, conviven en la CGT sectores dispuestos a confrontar y sectores dialoguistas.

El ala “dialoguista” impuso la idea de que “no era el momento” para un paro, apostando a una negociación de último minuto en el Senado que finalmente no les dio los frutos esperados. Este sector tiene entre sus figuras a Andrés Rodríguez de UPCN, a Héctor Daer de Sanidad (considerado el mentor de Sola), a Gerardo Martínez de la Uocra, (que es cercano a Jerónimo).

De hecho, el miércoles pasado, mientras en las calles hubo una fuerte movilización de gremios, movimientos sociales, jubilados, estudiantes y partidos de izquierda, la cúpula de la CGT mantuvo silencio.

La conducta de la dirigencia de la CGT generó la reacción interna de un grupo de gremios cegetistas que, liderados por la UOM que conduce Abel Furlán, armaron un nuevo agrupamiento de sindicatos (tanto cegetistas como las dos CTA), el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) que son quienes salieron a la calle el pasado miércoles.

Durante el fin de semana, Furlán cuestionó con dureza a los dialoguistas: “La CGT estuvo negociando con el Gobierno... nosotros creemos que no había nada para negociar porque [los artículos de la ley de reforma laboral] representan una pérdida de dignidad para los trabajadores”. El dirigente volvió a presionar a la CGT para que convoque a una huelga general, al contar que el secretariado de la UOM le dio el mandato de exigir a la central que CGT un paro nacional con movilización para el día en que la reforma se trate en la Cámara de Diputados.

La media sanción del proyecto con agregados imprevistos -como que se pagará entre un 75 y 50 por ciento menos del sueldo a los trabajadores que estén con licencia por enfermedad- ha terminado por unificar posturas en la CGT sobre la necesidad de llamar al paro, aunque persisten matices estratégicos entre el ala “dialoguista” y el ala “dura”.

para facilitar la movilización al Congreso, en lugar de un cese total de 24 horas.

Por otra parte, la CGT deberà iniciar conversaciones para que el paro, sea con la modalidad que se defina, sume al Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) y a las dos CTA, que ya anunciaron sus propias medidas de fuerza, evitando que la protesta quede fragmentada.

En paralelo, la central trabaja en la estrategia judicial, para el caso de que la ley sea aprobada. La idea es impugnar en los tribunales el nuevo sistema de indemnizaciones, la modificación de la jornada laboral implícita en la creación de un banco de horas, la regulación del derecho de huelga en servicios esenciales, las limitaciones a las asambleas sindicales y la modificaciòn del régimen de licencias por enfermedad.

Los tiempos corren: en el Congreso, la Cámara de Diputados comenzará a tratar el proyecto de reforma este mièrcoles, en una reuniòn conjunta de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda. La intención del gobierno es darle un tratamiento express para aprobarla y que al día siguiente, el jueves 19, sea debatida por el pleno de la Cámara baja y convertida en ley.

Según se informó oficialmente, entre las 14 y las 17 horas concurrirán a exponer invitados de los sectores gremiales y empresariales. Finalizadas las intervenciones, la reunión continuará con el objetivo de emitir dictamen antes de terminar el día.

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