La CGT se reunifica y marcha con los movimientos sociales para renovar su poder de fuego en las calles

La CGT se reunifica y marcha con los movimientos sociales para renovar su poder de fuego en las calles

La principal central sindical se moviliza mañana al Monumento al Trabajo en la previa a la elección de su nueva conducción el 11 de noviembre. La estrategia gremial y el acercamiento a los movimientos sociales.

Por: ELIZABETH PEGER.

En la apuesta de ofrecer una contundente demostración de fuerza en la previa a la consolidación del proceso de reunificación interna, que podría ver la luz el próximo 11 de noviembre, la CGT marchará mañana junto a los movimientos sociales cercanos al Gobierno, en lo que constituirá la principal puesta en escena de los sectores alineados con el oficialismo para conmemorar el Día de la Lealtad peronista.

La marcha, que tendrá a las 14:00 como punto culminante el monumento al Trabajo y la propia sede cegetista de la calle Azopardo, fue convocada como una muestra de respaldo al Frente de Todos de cara a las elecciones del 14 de noviembre, pero se inscribe en un objetivo de fondo bastante más ambicioso: la posibilidad de conformar un polo de poder robusto como expresión del variopinto entramado de estructuras político-sociales con capacidad de plantarse con fortaleza para negociar con el propio Gobierno y para dar combate a las propuestas de reforma laboral que alientan desde distintos espacios de la oposición.

La participación de las agrupaciones sociales más cercanas al oficialismo, como el Movimiento Evita, en la marcha de mañana es un primer paso en ese propósito. Incluso, lejos de lo que siempre enarboló el discurso del sindicalismo tradicional, la CGT ya imagina alternativas institucionales para que parte de esas organizaciones que representan sobre todo a desocupados o trabajadores informales se incorporen formalmente a la central obrera.

Sobre ese esquema, algunos referentes de la conducción cegetista plantean en concreto la creación de una especie de "observatorio social" de manera de integrar a los movimientos sociales a la estructura de la entidad, pero sin que formen parte del nuevo consejo directivo que se consagrará en el congreso sindical del 11 de noviembre, apenas tres días antes de las elecciones. "Que no quede nadie afuera, tenemos que fortalecernos", repiten los caciques sindicales sobre el objetivo.

La elección de la nueva conducción de la central, otra vez bajo formato colegiado de triunvirato o cuarteto, será la gran apuesta tras la demostración de fuerza de mañana. Después de años de divisiones, los principales espacios que hoy están fuera de la entidad volverán a sus filas y serán parte de la cúpula que resulte electa.

Ello incluye al grupo de gremios enrolados con la figura de Hugo Moyano, quien aspira a colocar a su hijo Pablo en uno de los sillones de la nueva conducción y que desde hace un par de semanas ostenta el manejo de la poderosa Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT).

También el proceso de reunificación involucra a la denominada Corriente Federal de Trabajadores, que responde al líder de la Bancaria, Sergio Palazzo, y la agrupación Sindicatos en Marcha para la Unidad Nacional (Semun), que integran unas 50 organizaciones bajo la conducción de Sergio Sasia, el titular de la Unión Ferroviaria y ahora también en el máximo sillón de la CATT a partir de su alianza con el moyanismo.

El entramado de sindicatos que responde al gastronómico Luis Barrionuevo, los gremios agrupados en el Movimiento de Acción Sindical (MASA) y la esturctura de las 62 Organizaciones Peronistas, actualmente bajo la jefatura del taxista José Ibarra, completan el cuadro de los espacios que volverán a forma parte de la estructura cegetista.

Si finalmente ese proceso de unidad ve la luz, la CGT se planteará un rol de mayor autonomía frente al Gobierno. Supone que una conducción con mayor peso específico, y con la presencia de referentes sindicales que mantienen una posición más crítica hacia la administración de Alberto Fernández, dotará de una fortaleza adicional a la entidad para sentarse en la mesa de las grandes discusiones del poder.

E interpretan que la demostración de fuerza de hoy será una evidencia contundente de que su capacidad de acción en las calles se verá aún más robustecida por la participación de la militancia de los movimientos sociales. Se trata de un desafío crucial no solo en el marco de la negociación con la Casa Rosada, sino también en la estrategia para intentar frenar cualquier avance en pos de reformular la legislación laboral.

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